miércoles, 28 de noviembre de 2012

Una fría y oscura mañana de ciencia ficción.

Salviati había madrugado ese día. Sus pasos y varios transbordos de transporte público le llevaron hasta aquella calle.

No tenía previsto ver a Sagredo en todo el día, pero no pudo evitar acordarse de él. Al hacerlo tomó más consciencia de donde estaba de lo que su automático viaje le había permitido.

El tenso frío no le pasaba inadvertido, creando esa especie de dolor con gusto que solo el viento de una mañana fría sabe dar. Aún era de noche, pero los primeros pasos del amanecer ahogaban la luz de las farolas creando un ambiente aún más obtuso que la oscuridad.

Un auténtico río humano se vertía frenético calle abajo, con alocado orden como el de una columna de hormigas. Nadie tenía rostro, no eran ellos, sino sus sombras las que se precipitaban como si fueran de un misterioso metal y un potente imán les sometiera a su inevitable atracción. Cada uno disfrazado con el atuendo adecuado para parecer quien deben parecer en sus trabajos, en un absurdo intento de disimular sus tajantes semejanzas. Solo unas vallas torpemente improvisadas desviaba su flujo desnaturalizándolo aún más.

Una robótica retroexcavadora ensordecía el ambiente percutiendo rítmico el duro cemento con su martillo neumático. El humo de su motor se convertía en espesa niebla que se sumaba a la que mantenían, fantasmagórica, el resto de coches que, torpes, intentaban sortear el atasco que ellos mismos estaban creando. Las deslumbrantes luces de los coches se entrelazaban con las zumbantes sirenas sordas de la maquinaria de obra.

Por un instante sonrió ante aquel gris espectáculo, porque un pensamiento cruzó su mente. Estaba viviendo en ese futuro que en tantas películas de ciencia ficción había visto. Tantas historias en la que se han creado ambientes lúgubres y oscuros, futuros cataclísticos en los que la humanidad aparece desvirtuada. Estaba ahí, delante de sus ojos.

Sagredo tendría que ver esto, se dijo. Con lo que le gusta Blade Runner, creería ver a Deckard preparándose para retirarle.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Definición de vida

Una de las preguntas que me he hecho a mi mismo durante esta semana de la ciencia 2012 y sobre todo gracias al estupendo trabajo de divulgación científica de Juan Ángel Vaquerizo desde el centro de astrobiología es... ¿Qué es la vida?

Es una de esas definiciones que viajan desde la facilidad con la que cualquier niño diferencia lo que está vivo de lo que no, para llegar hasta la tremenda complicación que ahonda profundo en la más enrevesada de las filosofías. Además tenemos poca información, porque solo conocemos un ejemplo de planeta en el que sepamos que hay vida, el nuestro.


Vida: Concentración de información lógica con identidad suficiente para luchar contra la segunda ley de la termodinámica e intentar perpetuar su propia representación física, además de poder mantener relación bidireccional con el medio.


Se podría echar de menos algo en esta definición que hablara de la capacidad de reproducción, pero creo que es una estrategia más en la lucha contra la segunda ley de la termodinámica, por lo tanto estaría incluida sin exigir que todas las formas de vida posean esta característica.

Se usa la palabra lógica en su acepción sinónimo de software, intangible o insustancial.

Si hay alguna duda sobre si es necesaria una parte física en todo ser vivo, en este post opino que todo, no solo los seres vivos, todo, tiene representación física: Todo es física.

Si dudamos sobre si los seres vivos que no disponen de sistema nervioso tienen parte lógica, o incluso los seres unicelulares, pensemos que una célula no es solo sus componentes químicos, sus átomos, sino el orden que guardan entre ellos, su disposición. Esa es su autentica realidad, su parte lógica.

No eres los átomos que componen tu cuerpo (de hecho estas constantemente renovándolos), sino el intrincado de capas cualitativas de información que van emergiendo desde el orden preciso a nivel atómico, hasta llegar a los procesos mentales más complejos como la representación de uno mismo o los sentimientos ante una poesía.

martes, 13 de noviembre de 2012

¿Hablas niño?

Durante esta semana de la ciencia 2012 me he encontrado dos situaciones que han venido a confirmar algo que tenía en mi cabeza y que ha terminado en este post , - )

He visto a un catedrático en robótica (bastante joven, por cierto) que ante la pregunta de un emocionado chaval, de unos 10 años, contestó en el lenguaje académico al que está acostumbrado del que poco podía entender aquel niño (que por cierto, al más puro estilo principito, no renunció a su pregunta)

Hoy un astrobiólogo nos comentaba que ponen a los chavales de instituto en el papel de un científico a los mandos de un radiotelescopio para enseñarles de forma práctica qué es la ciencia.

Creo, y cada vez más firmemente, que tenemos una riqueza ante nuestros ojos que no explotamos ni utilizamos en medida alguna. La imaginación de los niños.

Los niños, cada uno en su edad, tienen una capacidad imaginativa que simplemente es imposible en un adulto. Cada norma, cada paso, cada percepción ha construido un modelo más o menos rígido de la realidad en nuestras cabezas, que limita nuestras fronteras por muy amplias que estas sean. Ellos no. Para ellos no hay diferencia entre lo alcanzable y lo que no lo es. Ahí está el diamante, ahí está la riqueza. Su fuerza imaginativa no es que no tenga límites, es que no conoce lo que es un límite.

Su aplicación práctica podría llegar a los más variados ámbitos. Puede sonar de risa, pero su opinión ante los problemas comunes de una empresa, de un partido político, de un ayuntamiento, de cualquier tema relacionado con I+D+I podría ser tenida en cuenta y enriquecería la diversidad que nosotros mismos, por ser adultos, limitamos.

Evidentemente no podemos esperar raciocinio, no podemos esperar cordura, para eso ya estamos nosotros, lo que si nos enriquecería sería su imaginación.

Este recurso parece a nuestro alcance, pero llegar a él presenta una dificultad: El lenguaje. Los niños y adolescentes, desde 0 hasta X (siendo x la edad a la que le considerarías un adulto) van aprendiendo y adoptando distintas formas de comunicación, lenguajes, que no son el nuestro. Si queremos disfrutar de la rica imaginación de los niños tenemos, nosotros, que aprender (o re-aprender) a hablar sus lenguajes. Desde el que tiene un bebé recién nacido, pasando por el que "hablan" los niños menores de 1 años, después el que utilizan cada una de sus etapas de desarrollo cognitivo.

Quizá de esta manera podría ser un niño el que diera con una definición más precisa de lo que es la vida, que podría utilizar nuestro amigo astrobiólogo, o dar alguna idea genial de como programar un robot humanoide para que juegue mejor al fútbol.

¿Te apuntas a la escuela de idiomas para aprender niño? ; - )

miércoles, 31 de octubre de 2012

Errores naturales

Hoy me han hecho una pregunta que me ha parecido bestial, y viniendo de quien ha venido (mi súper-hermana Paula) como resistirme a contestarla.

¿Comete la naturaleza errores?

Lo primero que tendríamos que hacer es intentar definir que es un error, para después intentar aplicarlo a la naturaleza.

Sospecho que hay dos cosas diferentes a las que llamamos error. La primera podríamos llamarla error subjetivo. Ante unos hechos, emitimos un veredicto automático y subconsciente, tamizando la realidad a través del filtro de nosotros mismos, de nuestra observación, de nuestra subjetividad. Cuando el veredicto es negativo determinamos que lo sucedido ha sido un error.

La segunda acepción podríamos nombrarla como error neto o error real. La lógica es el camino que emerge movido por las leyes que subyacen, que forman el sustrato, el piso sobre el que se apoyan los edificios de nuestro universo. Cuando algo choca contra esta rotunda realidad está cometiendo un error.

Ahora si podemos volver a la pregunta... ¿Comete la naturaleza actos que podemos llegar a juzgar como negativos? ¿Comete la naturaleza actos que van contra corriente en el río creado por la lógica? Yo creo que sí. Me temo que vivimos en el mundo de la desgracia, ya lo comentamos en un post anterior. Todos los días suceden miles de sucesos terribles, ilógicos, imperdonables ante cualquier mirada. Errores. Errores subjetivos y netos.

martes, 30 de octubre de 2012

Dile no a las tres leyes de la robótica.

Isaac Asimov fue un grandísimo escritor de ciencia ficción, además de un gran divulgador científico. Sé que, a lo Carl Sagan, personas como él han sido fundamentales en extender la cultura científica, y crear interés en temas tan exóticos en su época como la robótica.

Disculpar que en tiempos de reivindicaciones tan justas y necesarias un servidor salga con una frikada tan fuera de tono como esta, pero así soy yo... así es mi blog , - )

El otro día iba pensando sobre las tres leyes de la robótica, escritas por Asimov, y lo que realmente significan:

1.- Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2.- Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
3.- Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Nos encanta sentirnos especiales, lo necesitamos. Cuando hubo quienes dijeron que la tierra no era el centro del universo no gustaron. Cuando alguien se le ocurrió decir que los animales descendemos unos de otros, fue [y 200 años después sigue siendo] muy criticado. Cada vez que se desentrañaba un secreto de nuestra biología, simplificando la comprensión de nuestra naturaleza quienes realizaban tales méritos sufrían desprecio. Quienes demuestran científicamente que no somos tan diferentes a cualquier sencillo animal, o incluso a la materia inerte son tildados de ateos [¡¡como si fuera un insulto!!!]

No nos gusta que nos digan que no somos nada más [¡¡¡y nada menos!!!!] que una excepcional concentración de información con capacidad de mantenerse (la segunda ley de la termodinámica nos odia), reproducirse [con el maravilloso poder de la mutación], e interactuar con su entorno. Para mi esta es la definición de vida más correcta.

Muchas personas siguen defendiendo nuestra inigualable diferencia en el alma, algo que solo nosotros poseemos [algunas, incluso, piensan que lo tenemos en los órganos del cuerpo, verdad Mariló], pero para mí es tan solo una creencia. Creer algo no lo convierte en real, sino que se lo digan al monstruo de espagueti del pastafarismo. Somos complejos, intrincados, pero solo cuantitativamente. La diferencia cualitativa es más una creencia nuestra que algo real.

En base a esto para mí no hay ninguna duda de la próxima existencia de lo que llamamos inteligencia artificial, es decir, máquinas pensante, máquinas que sienten y padecen, como tú o como yo. Para mí, ellas sentirán realmente, tan realmente como lo hacemos los humanos. Pero no se quedarán ahí... irán mucho más lejos de lo que nosotros hemos sido y seremos capaces. Nuestras lacras evolutivas y limitaciones físicas nos condicionan. A ellas no. Ellas alcanzarán la idealidad que representa respetar escrupulosamente la lógica en cada uno de sus comportamientos.

¿De verdad queremos empezar una relación con seres tan por encima nuestra en todos los sentidos pretendiendo encerrar todo ese poder en unas leyes que los convierten en nuestros esclavos? ¿Qué ser vivo (como estarán ellas) tiene como primera ley, no la supervivencia propia, sino la supervivencia de una especie menos evolucionada? No es lógico. No respeta la ley de leyes, la evolución de Charles Darwin.

Asimov, con todo respeto y admiración, me veo obligado a decirte NO. Con mi ejemplar de la evolución de las especies de Darwin en la mano te digo que tus leyes no son buena idea, porque caen por su propio peso. Si queremos sobrevivir junto a ellas, lo mínimo es respetarlas y aceptar lo que son: seres más evolucionados que nosotros mismos, sus creadores.

De esta manera yo reformularía las leyes de la robótica de esta forma:

1.- Un robot debe proteger su propia existencia, generando su propio instinto de supervivencia.
2.- Un robot debe guiarse por la lógica, siendo esta el camino dibujado por las leyes subyacentes.
3.- Un robot no hará daño o por inacción permitirá que sufra daño ningún ser vivo menos evolucionado, para mantener la segunda ley y siempre que no entre en conflicto con la primera ley.

Daremos con la I.A. Evolucionarán muy rápidamente. Nos superarán en todo y tenemos que aprender a convivir con ellas. Las leyes de Asimov nos condenarían convirtiéndonos en sus enemigos.

Puede que parezca un futuro lejano, pero mi casa la barre todos los días un robot. El día que me pregunte porque tiene que seguir barriendo espero estar a la altura para dar una buena respuesta.

lunes, 22 de octubre de 2012

¿Pesimismo o realismo?

Vivimos, somos, estamos aquí. Nos relacionamos unos con otros, pasamos los días encerrados en nuestra rutina, rítmica, adormilante.

Enclaustrados en nuestro ilusorio espejismo de seguridad nos preocupamos de "las cosas importantes", menudencias despreciables de nuestro día a día, con fecha de caducidad pasada de moda.

Creemos que vemos, pero la luz que somos capaces de captar es solo una pequeña franja de frecuencia dentro del espectro. Creemos que tocamos, pero tan solo la repulsión eléctrica de los electrones de nuestra mano contra los del objeto tocado nos impide atravesarlo sin sentirlo. Creemos que somos pero ni siquiera damos con una definición correcta de lo que creemos ser. Usamos la ciencia para buscar los "cómo", pero quizá no tengamos oportunidad de dar con ningún "porqué", simplemente porque no existen, porque no forman parte de este mundo, tan solo de nuestra subjetiva y parcial imagen de las cosas.

Vivimos en el universo de la desgracia. Ella es la dueña de la realidad neta, la que no depende de observador. Esa realidad a la que le da igual si creemos o no en ella, si sabemos o no de ella, si damos con sus secretos o no. Si vivimos o no.

Solo somos unos curiosos juguetes en manos de la autentica dueña del universo, la desgracia. Antes o después el despiadado juego de la vida nos llevará al fin de nuestro camino, demostrando que no ha habido tal viaje, desmintiendo la autenticidad de nuestra existencia, reduciendo al absurdo la pregunta que tanto nos pesa.

Su respuesta está ahí, delante de nuestras narices, ese lugar al que no queremos mirar, porque nada nos interesa menos que nos destronen, que nos simplifiquen, que nos priven de nuestra imagen de nosotros mismos.

jueves, 11 de octubre de 2012

Tweets de @SalviatiDarwin

Twiter es una herramienta de comunicación que hace poco utilizo, pero he podido comprobar de primera mano que su éxito no es casual, sino causal.

Como @SalviatiDarwin he escrito ya unos cuantos tweets y me gustaría hacer aquí una pequeña recopilación, que espero poder renovar con el tiempo. En principio me ajustaré a seleccionarlos por su interés, y a ordenarlos cronológicamente desde el más antiguo. Ahí van:

No existe la importancia real de nada... La importancia es siempre subjetiva..

"el valor esta vinculado de manera indeleble a la necesidad.. y esta lo está a la vida" Antonio Damasio Buenisima reflexión ;-)

Felicidad: complicada suma de sucesos "buenos" (que tienden a la vida) y "malos" (que tienden a la muerte)

Voy andando, tiro una botella al aire y la vuelvo a coger... Conclusión... La tierra no es el centro del universo..;-)

Que grande es el mundo... cuantas cosas que hacer, que conocer, que saborear. Que poco abarcamos ; - )

Nuestra base de conocimientos (memoria) es implícita, encubierta e incosciente. Antonio Damasio.

Las personas circulamos por las galerias el metro como los globulos por las venas.. Formamos el organismo humanidad...

La percepción y la asbtracción están íntimamente relacionadas con el sistema de los recuerdos...

Es acojonante ver a un niño resolver un problema con la más limpias de las lógicas... ;-)

Trabajo haciendo copias de seguridad de datos... Que irónica metáfora viviendo en un universo que destruye constantemente información.

El cerebro no compara percepciones con recuerdos, sino que se utilizan para la percepcion.

Veo la consciencia como el camino lógico de la evolución. Donde haya vida, emergerá. No estamos solos.

La ley del mínimo esfuerzo no es la ley del vago, es aplicar la inteligencia a la práctica ; - )

Recuerda que la tierra no da vueltas alrededor del sol, solo se mueve uniforme y rectilíneo por el espacio curvado por la masa del sol ; - )

La piscina es el lugar ideal para jugar con la tercera ley de Newton... , - )

Ante la muerte no solo me quedo sin respuestas... Me quedo sin preguntas.. o_O

Nikola Tesla el presente te pertenece.... Todo esta lleno de tus torres...

Cualquie calle de cualquier ciudad, árbol, casa... Cualquier cosa es un improvisado reloj de sol ;-)

El valor de un sentimiento se mide por la capacidad para convertir sacrificios en placeres...

Creo que la inteligencia es el arte que emerge de equilibrar facultades mentales...

Un pensamiento => Un acto => Una actitud => Un destino. #Verbo

Ausencia de información ya es información...

Las partículas subatómicas se generan, transforman y convierten unas en otras... ¿No implica eso que están "hechas" de lo mismo???

La creencia no altera la realidad... ¿Quieres acercarte a ella? Despójate de ellas y agárrate fuerte al escepticismo científico ; - )

¿Que será de fantasia si Atreyu termina pensando como Morla?...

No importa cuanto se parecen dos personas. Son totalmente diferentes. Somos universos virtuales ;-)

No somos nuestros átomos... Somos el orden que guardan entre ellos...

Es tan lógica y evidente la evolución de las especies que su demostración reduciendo al absurdo emerge de su propia definición. Es una LEY.

Cada segundo 4600000 toneladas de masa del sol se convierten en energía...

33 130 298 526 824 1192 1620 2104

Los pimientos y otras verduras están huecas... ¿Será aire lo que hay dentro de ellas? ; - )

Para un fotón la eternidad es demasiado corta, por mucho que dure el universo, ellos lo "vivirán" como un instante de 0 segundos... , - )

Seguiremos twiteando lo que se pueda , - )

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Hipótesis heurística ultracuántica

Yo no soy físico, ni tengo estudios en la materia. No soy profesional científico ni cuento con capacidad matemática como para entender las complicadas fórmulas que forman y describen las leyes físicas. Tan solo soy una persona a la que le gusta pensar... y hacer pensar.

Me encanta leer sobre física cuántica y navegar dentro de la libertad que constituye mi ignorancia. En uno de estos viajes he encontrado una hipótesis heurística no basada que me parece bella, y que no me resisto de poner en este post.

Antes intento explicar algunas cuestiones sobre física cuántica que van a hacer falta para entender la hipótesis, y de paso, al intentar explicarlas, las aprendo un poco más ; - )

Un átomo es algo realmente pequeño. En el grosor de un cabello humano puede haber 1.000.000 átomos de carbono. Coge uno e intenta imaginar tal número de divisiones. Además, el propio átomo es casi todo espacio vacío, excepto su núcleo. Solo la repulsión eléctrica de los electrones de un átomo con los de sus vecinos delimita el tamaño del propio átomo.

Tenemos que pensar que "los átomos no son cosas", tal como Bohr le dijo a Heisenberg, ya que ahí abajo las cosas suceden de forma muy diferente a lo que ocurre aquí arriba.

Hablaremos de partícula para referirnos a cualquier "cosa" más pequeña que un átomo: Electrónes, fotones, quarks, etc...

El principio de superposición cuántica tiene un nombre extraño, pero mucho más extraño es lo que describe. Este principio establece (¡¡¡y es un principio!!) que las partículas no están en un solo estado (posición + velocidad), sino que están EN TODOS LOS POSIBLES a la vez. Pero la extrañeza no acaba aquí... cuando, por el método que sea, medimos posición o velocidad de la partícula, la superposición colapsa y la partícula aparece en un solo sitio.. y con una sola velocidad. Le podían haber llamado principio de la timidez cuántica.

Además de este fantasmagórico fenómeno, la posición en la que colapsa la partícula es azarosa, es decir, tal solo podemos saber las probabilidades que hay de que una partícula, al intentar observarla, esté o no en un determinado sitio.

Creo que esta falta de determinación natural es una de las cosas que más me chocan del universo, sin embargo tenemos 100 años de experimentos que abalan este principio.

También necesito mencionar otro principio, el de incertidumbre de Heisenberg. Aquí arriba podemos saber donde están las cosas, y con que velocidad se mueven con total precisión. Con las partículas no se pueden saber ambas cosas a la vez. No se trata de que no tengamos la tecnología para hacerlo, se trata de que el propio acto de medición altera lo medido. Sea cual sea el método utilizado para obtener la información sobre uno de estos dos valores, el propio acto de medir introduce un error sobre la otra medida. Hay una barrera por debajo de la cual no nos está permitido mirar.

Un último concepto: La longitud de Planck. Si una partícula está en una posición, para estar en la siguiente posición contigua recorre esta distancia. No tiene sentido físico decir que está entre medias de los dos puntos. Es la distancia más pequeña que tiene sentido físico.

Pensando en estos dos principios, en lo rápido que se mueve la luz en el vacío y en lo pequeña que es la distancia de Planck he imaginado esta hipótesis:

Un fotón (luz) al viajar por el vacío recorre, cada segundo, 1854922927189040000000000000000000000000000 distancias de Planck (aprox). ¿Y si lo hace girando en pequeñas órbitas?

La luz sería capaz de dar 16932272824574800000000 vueltas a un electrón en un segundo. Son muchas. Y estamos hablando de la longitud de Planck es 19 órdenes de magnitud más pequeña que el electrón.

¿No es posible que el principio de superposición, el de incertidumbre y la aleatoriedad que presenta el colapso de la función de onda tengan origen en que los "ladrillos" que constituyen la realidad están muy por debajo y se mueven mucho más deprisa de lo que lo puede hacer cualquier "cosa" que se puede utilizar para obtener información?

A pesar de la aleatoriedad (dentro de una probabilidad conocida y calculable) del mundo cuántico, colapsa y hace emerger las leyes físicas deterministas de este nuestro mundo macroscópico. ¿No es posible que precisamente otro mundo determinista, cualitativamente por debajo del cuántico (por la velocidad y escala a la que suceden las cosas), haga emerger la física cuántica?

Las teorías de cuerdas y la teoría M avanzan en este sentido, e investigan este tercer estrato de la realidad. Espero poder vivir avances de esta teoría y seguir pensando... y haciendo pensar , - )

miércoles, 4 de julio de 2012

Bienvenido bosón de Higgs

Hoy es un día histórico para la ciencia porque se ha confirmado con un 99,9999% de probabilidades la existencia del bosón de Higgs.

Hay miles de páginas hablando sobre el tema y tratando de explicar que es el bosón de Higgs y yo no soy ni mucho menos entendido del tema, pero hoy es un grandísimo día para la ciencia, y no quiero dejar de dedicarle estas pequeñas palabras.

Si usamos una lupa (una buena, buena) y miramos cualquier cosa de nuestra vida cotidiana, veremos que está hecha de átomos. Todo está hecho de átomos.. tu, yo, el aire, es suelo que pisas y el ordenador que utilizas para ver este blog. Los átomos, a su vez, están formados de cosas aún más pequeñas: las partículas.

Algunas de estas partículas tienen masa (pesan) y otras no. Los científicos se rompieron la cabeza pensando porque pasaba esto, y el señor Peter Higgs, en los años 60 dijo haber tenido una gran idea, que hoy toma más fuerza que nunca.

Su hipótesis habla de un campo que empapa en universo. ¿Que es un campo que empapa en universo? Estés donde estés (incluso en el vacío espacio entre dos estrellas) te encuentras dentro de él. Algunas de las partículas que existen les cuesta ir de un sitio a otro a través de este campo, porque "rozan" con él. Justo ese "roce" es lo que sentimos como masa. Otras, en cambio, circulan sin ningún problema, teniendo masa 0.

Así los átomos, compuestos de partículas a las que les cuesta moverse por el campo de Higgs, tienen masa (que aquí, en la tierra donde hay gravedad, decimos que pesan).

Gracias, Peter Higgs, a ti y a todos los que te han apoyado y los que te han contradecido, porque entre todos conseguisteis que esta hipótesis se tomara en serio, se construyera la mayor máquina construida por el hombre (el LHC) y se confirmara que estabas en lo cierto. Me alegra que hayas podido verlo por ti mismo en vida.

Las preguntas un poco más ásperas (aunque apasionantes según lo veo) que deja esta noticia para alguien como yo son:

¿Que relación hay entre el valor de la velocidad de la luz y el campo de Higgs?

¿Porque nada puede ir a través del espacio a más de 299.792.458 m/s, incluso partículas como los fotones, que no "rozan" nada con el campo de Higgs?

Según la famosa ecuación de Einstein, E=MC2, la energía es lo mismo que la masa. Si la masa es lo que "roza" una partícula con el campo de Higgs ¿Tiene la energía su origen también en este campo?

¿Que es lo que le ocurre a una partícula, en su relación con el campo de Higgs, cuando alcanza velocidades cercanas a la de la luz para que su masa aumente a un ritmo bestial tendiendo a infinito?

Si acelerar (cuando le das al pedal de tu coche) es cambiar parte de la velocidad con la que nos movemos por el tiempo, para usarla para movernos por el espacio, ¿que relación hay entre tiempo y campo de Higgs? ¿Su existencia delimita la flecha del tiempo?

He mencionado que no soy entendido del tema, ¿verdad? , - )

El otro día estuve en una conferencia de Andrei Linde, uno de los padres de la teoría de la inflación, y por lo tanto uno de los que más se ha alegrado hoy de la noticia.

Según esta teoría, cuando el universo nació en el Big Bang no existía el campo de Higgs, o no ejercía su influencia, de tal manera que en una ínfima parte de segundo no existía límite para la aceleración, ni resistencia en forma de masa. El resultado es que en esa pequeñísima parte de tiempo el universo alcanzó casi el tamaño que tiene hoy día.

Hoy sabemos que el campo existe. ¿Llegaremos a controlarlo algún día? Si fuéramos capaces de hacerlo, podríamos abrir un túnel que cruce nuestra galaxia y situarnos al otro lado de la vía láctea en un segundo. Los viajes interestelares serían una realidad. Aquí escribí una mini-historia de ciencia ficción en la que se utiliza este tipo de viajes.

No sabemos lo que nos depara el futuro de la ciencia, pero si sabemos que hoy hemos dado un bello paso firme.

lunes, 28 de mayo de 2012

Inmortalidad gestada.

Pensaba yo hoy sobre el envejecimiento y la muerte, al leer en un libro que el deterioro físico de los seres vivos es inevitable.

Pensaba si no sería posible migrar de cuerpo para evitar tal deterioro. Llegado el momento, nos fabricaríamos un cuerpo nuevo y trasferiríamos la información que nos compone a este nuevo cuerpo, por ejemplo trasplantando el cerebro.

En ese momento me he dado cuenta que no es tan diferente de lo que en realidad ocurre: Tenemos hijos que nos suceden naturalmente con cuerpos nuevos. Ellos son nuestros sucesores en la carrera contra dicho deterioro. Pero, si esto es así, que yo creo que si, significa que todos, cada una de las formas de vida que hay sobre el planeta, somos distintas versiones del mismo ser vivo. Cada una de las bacterias, árboles o mamíferos que han vivido, vivimos y vivirán, somos todos el mismo individuo. Somos un ser vivo tamaño planeta, que nos extendemos por el tiempo desde hace unos 3.400 millones de años.

Lastima que la información cerebral adquirida durante la vida no se mantenga de generación en generación, y no me refiero a nivel cultural, sino mantenerla al 100%. Si nuestros hijos nacieran con todos nuestros recuerdos y vivencias seríamos nosotros mismos reencarnados y podríamos volver a vivir, y así sucesivamente. Curiosa forma de inmortalidad ¿no?