viernes, 23 de diciembre de 2011

El burro loco

Erase una vez una vaca y un burro que pastaban tranquilamente por una pradera un día de verano, cuando la vaca, aburrida, pensó en meterse con el burro:

- Heee burro.. pero que burro eres...

A esto el burro, sorprendido, contesta:

- Que dices, si soy muy importante.

La vaca, que estaba deseando continúa:

- Tuuu.. pero si solo eres un burro..

A lo que el burro respondió:

- Mira.. desde tu punto de vista yo puedo parecer solo un simple burro más, pero cada vez que ando, según la tercera ley de Newton, desplazo la tierra entera en dirección contraria a mi paso. Al hacerlo, el eje de rotación de la tierra se ve alterado, de tal forma que las estaciones del año se ven modificadas por mi gesto, influyendo también sobre el clima a nivel mundial. Al cambiar yo de posición, desplazo el centro de gravedad de la tierra, de tal forma que su órbita anual alrededor del sol deja de ser una elipse para convertirse en otra más irregular, y altero el periodo de giro, con lo que modifico también, la duración del año. Puesto que la tierra y el sol están unidas gravitacionalmente, cualquier modificación de masas en la tierra modifica a su vez al sol, así que con mi paso, el sol se está viendo alterado, también. Pero espera.. que el sol está unido gravitacionalmente con toda nuestra galaxia, la vía láctea, que te sonará, ya que eres una vaca lechera, así que mi paso influye sobre toda la galaxia, a través de la gravedad, expandiéndose mi simple paso como una perturbación que viaja a la velocidad de la luz por todo el universo mientras exista el espacio y el tiempo.

- La vaca, permanece atónita mirándole sin poder continuar con su segunda masticación durante unos instantes. Poco después vuelve la mirada y sin mediar palabra se aleja de aquel extraño burro, que ha pasado de ser tonto... a ser raro.

domingo, 18 de diciembre de 2011

La Julio Verne y la desinflación del universo.

Mike era el quinto astronauta, el que estaría allí virtualmente. Participaría en las maniobras de la nave e incluso en el experimento temporal, pero lo haría desde tierra. Al fin y al cabo la nave no iría muy lejos. Se estaba situando en órbita alrededor del sol entre la tierra y marte. Si el experimento llegaba a funcionar le quedaban unos segundos para llegar a la tierra.

La Julio Verne no era una nave cualquiera, desde fuera podría parecer normal, quizá el morro un poco exagerado, pero contaba con el acelerador de vacío más potente jamas construido. Se habían tardado 50 años en alcanzar la capacidad necesaria para crear agujeros de gusano con suficiente tamaño como para ser utilizados por objetos macroscópicos, y aunque aún no se habían puesto en práctica, como ya en su día decía el famoso Nikola Tesla, una vez que se alcanza una tecnología, su capacidad cuantitativa solo depende del dinero y la paciencia.

El planeta entero estaba emocionado por el experimento, no en vano era la primera vez que se iba a intentar poner en marcha una máquina del tiempo, eso que tantas y tantas historias de ciencia ficción habían mencionado. El descomunal acelerador inflaría el vacío con energías por encima de los 0,1 YeV (yottaelectronovoltio), uniendo dos regiones distantes del espacio-tiempo para construir un túnel hacia el pasado. No se intentaba nada demasiado ambicioso, tan solo volver a la tierra instantáneamente desde la órbita en la que se encontraban, un viaje que de ser normal duraría un mes.

Había llegado la confirmación desde la casa blanca, Nueva Delhi y Pekín. Tenían luz verde para comenzar. La maniobra sería rápida. La energía consumida por aquel monstruo dejaría secos sus convertidores E-MC2 en menos de un minuto, y eso que los habían cargado con Francio a alta presión. Mike, en su cómodo puesto virtual accionó los interruptores y controles de la alimentación. Nada parecía estar pasando pero los cuatro astronautas sabían bien todo el trabajo y las expectativas que se había invertido en esta prueba, además de las cantidades de energía con las que estaban jugando.

Era el momento. El acelerador se puso en marcha. Una especie de vibración generalizada pero suave creaba un ambiente mágico. Los astronautas no podían evitar mantener la atención sobre la pantalla que mostraba el exterior de la nave, a pesar del millón de cosas que estaban bajo la responsabilidad de cada uno.

Por fin, después de los diez segundos más largos de sus vidas una luz tenue y temblorosa parecía abrirse camino delante de la Julio Verne. Cinco segundos más tarde la imagen clara y limpia de la mismísima tierra estaba frente a ellos, asomando por una especie de ventana de menor tamaño, aunque suficiente para la nave.

- Atravesemos, grito sin elevar la voz Mike. La nave dio un ligero impulso y sin más, llegó a las proximidades de la tierra instantáneamente, ejecutando un salto hacia atrás en el tiempo. La actividad del acelerador cesó y el túnel temporal desapareció. Los cuatro astronautas no pudieron sino fundirse en un fuerte y sincero abrazo de alegría sabiendo que acababan de hacer historia. Pero algo les llamó la atención rápidamente. Mike no sonreía siquiera.

Mike fue claro después. - Tomemos tierra cuanto antes... algo inesperado ha pasado. La seriedad tan clara mostrada en un momento en el que estaba fuera de lugar hizo reaccionar de inmediato a la tripulación, que se dispuso al descenso a tierra.

- Me piden que os haga una pregunta... ¿Habéis sentido nauseas?.
- No, contestaron rápidamente sus compañeros, ¿A que viene esa pregunta, y porque parece tan importante?.
Mike dudó un momento y después continuó.
- Según parece, a falta de confirmación, y a nivel mundial, todos los habitantes de la tierra han sufrido una significativa nausea justo cuando habéis dado el salto...

La Julio Verne describió el descenso orbital al que acostumbraban las naves en su vuelta a tierra. La repulsión eléctrica de alto voltaje permitía el descenso controlado a velocidad constante y sin los inconvenientes de las antiguas reentradas. Solo una cosa perturbó el aterrizaje, hizo falta bastante más energía de lo habitual para conseguir frenar la caída libre.

Ya en tierra, el reencuentro entre los cinco astronautas se produjo en medio de el mayor de los caos. Un enjambre de personas que se devanaban en conseguir información sobre lo sucedido.

- ¿Que está pasando Mike?.
- No lo sabemos. Al principio solo era la "anécdota" de la nausea, pera ahora están fallando muchos sistemas informáticos y de telecomunicaciones.

Los cinco quedaron boquiabiertos al mirar por una de las ventanas que daba al exterior, desde la que había unas muy buenas vistas del mar, dada la altura del edificio. El agua del mar, en toda su extensión no presentaba el aspecto oleado típico... en vez de esto estaba menguada, plana como un espejo sin apenas perturbaciones. Era como si se hubiera parado el viento y las mareas.

El pánico cundía incluso en aquellas instalaciones militares de alta seguridad. Algo realmente serio estaba sucediendo desde que se había conseguido el viaje en el tiempo. El suelo parecía estar pegajoso, ya que, al andar, se podía notar claramente como las botas se hundían demasiado, y eso que este era un frío suelo de piedra. Las voces... los sonidos se estaban agudizando ligeramente, como si la atmósfera estuviera cambiando por momentos. Todos sentían náuseas y malestar. De pronto Mike freno a sus compañeros.

- Señores, volvamos a la Verne

La preocupación y el miedo en sus rostros era una rotunda respuesta afirmativa.

Rápidamente subieron a la nave y se prepararon para el despegue. No les sorprendió la falta de seguridad ya que todo el mundo parecía haber enloquecido. A pesar de su férreo entrenamiento no dudaron en saltarse todo el protocolo de seguridad y no se molestaron en pedir los permisos que sabían nadie se iba a parar a dar. La nave comenzó con su suave ascenso, levitando electromagnéticamente. Los niveles de energía estaban alarmados ya que se estaba consumiendo mucha más de la estipulada para los despegues. Poco después era al revés... con apenas energía seguían ganando altura. Aún así pronto estuvieron en órbita de Clarke.

El absurdo alivio que sintieron dio paso a un escalofriante terror. Se podía distinguir perfectamente la boca del agujero de gusano, que lejos de haberse cerrado ahora ocupaba una gran región del espacio, perfilada por la distorsión de la luz de las estrellas. La situación empeoraba por momentos. La luz del sol parecía palidecer, como en los días nublados.

- Por favor, analicemos la situación.

Mike no podría dejar de intentar saber que es lo que estaba ocurriendo, en un intento desesperado de encontrar una solución. Sus compañeros lo miraron, sin rastro alguno de sentimiento en sus rostros y los cuatro tomaron asiento.

- No tenemos las respuestas, pero hemos olvidado las preguntas.

Cerraron los ojos y permanecieron inmóviles. Mike pensó que algo les habría pasado al ser ellos los que habían dado el viaje en el tiempo. No tenía tiempo para dedicarles. Todo parecía empeorar demasiado deprisa como para darle un respiro. Una alarma de la nave indicaba exceso de atmósfera y recomendaba alejarse de la tierra para evitar calentamiento por roce. Mike maniobró la nave él solo. Decidió alejarse bastante más. Según lo hacía sus ojos no podían creer lo que estaban viendo. La tierra estaba expulsando su atmósfera al espacio, como si la gravedad ya no tuviera fuerza suficiente para sostenerla y la fuerza centrífuga hubiera ganado la batalla.

Esto no podía estar pasando. Sin duda era el fin de la humanidad. La tierra ya no era un lugar habitable, toda forma de vida que no se ahogara moriría abrasado por los rayos cósmicos, que sin duda ahora alcanzaban de lleno su superficie. Incluso los mares parecían estar arremolinándose en columnas que se elevaban hasta el espacio.

La luz del sol seguía palideciendo, ya apenas era suficiente para seguir iluminando el dantesco espectáculo. Mike se agarró fuertemente a su asiento con ambas manos. Ahora ya sabía lo que estaba sucediendo.

- Hemos roto las reglas... las hemos roto del todo.

Comprendió que las leyes de la física estaban colapsando tras la "hazaña" del viaje en el tiempo. El campo electromagnético se había debilitado y le había seguido el campo gravitatorio.

- Si el campo de Higgs se ve afectado, esto se propagará como la pólvora...

En aquel momento la luz del sol desapareció del todo, sumiendo el exterior en la más negra oscuridad. Se percató de que se cumplían sus peores temores. Ninguna estrella brillaba en el cielo. La vía láctea entera había oscurecido. Sus miles de millones de soles habían colapsado en agujeros negros, como le había pasado al sol. La instantaniedad con la que todo estaba sucediendo era síntoma claro de que el campo de Higgs ya no estaba presente. Por un momento miró su mano y comprobó que era capaz de llevarla de un sitio a otro sin pasar por los lugares intermedios, sentía como su cuerpo le abandonaba, como si se estuviera dispersando. Un rápido vistazo a lo que quedaba de sus compañeros le hizo darse cuenta que seguramente él era el último hombre vivo, y que le quedaba realmente poco tiempo.

- Desinflacióooonnn....

Tuvo tiempo de pensar en lo que iba a suceder. Ahora que el campo de Higgs ya no estaba actuando la aceleración no presenta el límite que imponía la masa, y como la gravedad aún daba sus últimos coletazos la atracción entre los innumerables agujeros negros en los que se habían convertido todas las estrellas del universo, estás se iban a juntar, de nuevo, en una rápida desinflación, dando lugar al fin del universo en un big crunch, esta vez sin tener que esperar miles de millones de años.

Se esforzó en abrir los ojos. En un último pensamiento llegó a la teoría definitiva sobre modelos cosmológicos: El universo surge, crece hasta dar con una forma de vida que sea capaz de romper sus leyes, para después desaparecer. Hemos sido los primeros de todo el universo. Sin conocerles hemos acabado con todo ellos.

Él era el último ser vivo de todo el universo, que en unos segundos iba a implosionar sobre si mismo. Quizá algo le iba a ser revelado, dado lo fuera de lo normal de la situación y su posición excepcional. En un último esfuerzo luchó por mantenerse consciente, esperando algo, esperando una despedida. Pudo ver como todos los puntos de luz se volvían rayas, que apuntaban en la misma dirección. En un instante... todo había acabado.

Nada le fue revelado.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Diálogos. Conociendo a Tesla.

Salviati paseaba tranquilamente por aquella ancha calle de Madrid. No le gustaba demasiado el ambiente excesivamente ciudadano en el que siempre se sentía fuera de lugar, pero no desaprovechaba la ocasión para mirar viendo, para respirar siendo consciente de él mismo y del mundo.

Por fin llegó al lugar donde habían quedado, un pequeño parque con demasiado cemento que no conseguía aislarse del tráfico que lo rodeaba por todas partes. "Sagredo sabrá porque hemos quedado aquí", se decía a si mismo ante la extrañeza que le causaba lo diferente que era aquel lugar de los sitios en los que solían verse. El banco estaba frío, y el día no acompañaba, así que la espera se le estaba haciendo larga desde el principio.

Como de costumbre no se hizo esperar. Enseguida apareció Sagredo, pero ¡¡no venía solo!!!!. Junto a él caminaba un hombre bastante alto, muy delgado y bien vestido, aunque demasiado clásico. Cuando estuvieron suficientemente cerca su asombro, que crecía como el hongo de una explosión nuclear, no le permitía creerse lo que ya era evidente. Conocía perfectamente a aquél hombre, pero era imposible que fuera él, más que nada porque ¡¡¡había muerto hace 70 años!!!...

-SAGR: Buenos días Salviati, gran amigo, ¿Que le parece mi pequeña sorpresa?
-SALV: .... O_O

Era imposible articular palabra ni expresar gesto alguno excepto el mas sincero asombro. El mismísimo Nikola Tesla Mandic estaba frente a él, esbozando una suave sonrisa. Como si su sorpresa estuviera prevista, los dos hombres tomaron asiento.

-TESL: Me lo había advertido y se ha cumplida al 100%. La sorpresa le ha bloqueado.
-SAGR: Si...

Un hecho tan fuera de lo racional bloqueaba completamente el funcionamiento de sus pensamientos.

-SAGR: Por favor, amigo Salviati, tiene usted que disculparme por no haberle puesto en preaviso. Le voy a pedir el tremendo favor de que no haga las preguntas lógicas, que ya sé que tiene listas, para intentar racionalizar este extraordinario suceso. Simplemente disfrute de nuestra insólita compañía.

Parpadeó consciente y fuertemente un par de veces. Quiso confiar en su amigo y hacerle caso. Al fin y al cabo le había traído él.

-SALV: Señor Tesla... es un inmenso placer conocerle...
-TESL: Muchas gracias. Sagredo me ha comentado que me sería usted el adecuado para ponerme al día sobre los actuales avances tecnológicos.
-SALV: ¿Yo? El mayor de los honores me esta ofreciendo, sin duda.
-TESL: Estoy deseando conocer si se han cumplido mis previsiones.
-SALV: Por donde empezar... Bueno, definitivamente se impuso su corriente alterna al uso de la continua, como ya pudo usted ver, aunque esta se ha demostrado más eficaz para algunas tareas en las que si se usa.
-TESL: Excelente.
-SALV: Edison no gano su despiadada carrera.
-TESL: Por favor.. prefiero que no perdamos el tiempo hablando de él.
-SALV: Usted llegó a conocer los primeros años del uso de la radio, pero no se imagina el nivel al que hoy día han llegado las telecomunicaciones gracias a sus ideas e inventos.
-TESL: ¿Comunicación a distancia?
-SALV: Si señor...

Salviati se apresuró a sacar de su bolsillo su teléfono móvil.

-SALV: Mire aquí. Con este ligero y popular dispositivo puedo ponerme en comunicación con cualquier persona del mundo que disponga de uno.

La mirada curiosa de Tesla se mezclaba con su claro gesto de alegría.

-TESL: ¿Hay mucha gente con aparatos similares?
-SALV: Muchos millones de personas, mi querido Tesla. Excepto en los países pobres, son aparatos muy utilizados.
-TESL: ¿Países pobres?... pensé que la tecnología acabaría con tal lacra
-SALV: Me temo que no.. y que no va a ser su última decepción...
-TESL: A que se refiere
-SALV: Sus armas teledirigidas y defensivas... tampoco acabaron con las guerras del mundo...
-TESL: No es posible, pero como se va a hacer una guerra si ya no serán necesarias las personas...
-SALV: Las cosas, en este sentido, parecen ser mucho más complicadas de lo previsto. Hay demasiados intereses en las guerras.
-TESL: mmm... ya veo... lo siento mucho...
-SAGR: Cuéntele más sobre el móvil, por favor.
-SALV: Si, volvamos al móvil. Desde él, también, puedo enviar mensajes escritos e incluso imágenes de vídeo para ver a la persona con la que hablo.
-TESL: Sorprendente. Discúlpeme una pregunta, a nivel de comunicaciones ¿como funciona?
-SALV: Creo que esta es la parte que más le va a gustar. Estos aparatos no son capaces de emitir a grandes distancias, en vez de eso se han creado toda una red de torres, como su Wardenclyffe, a través de las cuales se centraliza la cobertura de la señal.

Aunque los dos conocían bien la naturaleza fría y muchas veces aparentemente insensible de Nikola, esta noticia claramente le estaba llegando al corazón.

-TESL: ¿Se utilizan también para la emisión de corriente eléctrica?
-SALV: No... disculpe... la electricidad sigue llevándose a todos los lugares por cable
-SAGR: Por favor, señores, puede volverse un instante

Los dos hombre siguieron sus instrucciones, y no pasaron por alto el porqué de aquella petición. Una enorme torre de comunicaciones emergía por encima de uno de los edificios que lindaban con el parque. Su diámetro en la base, no abarcable por cinco hombres agarrados de las manos la permitían llegar muy alto. Estaba provista de un buen número de radio-antenas y repetidores de telefonía móvil.

-SALV: Ahora entiendo porque hemos quedado en este lugar.

Sagredo sonrió.

-TESL: Es impresionante. Mi proyecto, mi gran idea llevada a la práctica y puesta en marcha. ¿Dice usted que hay muchas de estas?
-SALV: Son muy numerosas, su radio de acción no es demasiado grande y llagan a cubrir un alto porcentaje del territorio.
-TESL: ¿Y por el mar? ¿Que hacen en el mar?
-SALV: Ahí se recurre a comunicación por satélite. Existen un enjambre de aparatos dedicados a establecer comunicaciones en el espacio, orbitando la tierra, y desde aquí somos capaces de enviar y recibir señales de los mismos.
-TESL: Fabuloso.
-SALV: Hemos llenado el mundo de ondas que portan información. Señales de radio, de televisión, que son emisiones de imágenes para ver en pantallas que tenemos en las casas y muchos otros lugares, de posicionamiento por satélite, sabemos nuestra localización exacta gracias a la señal que mandan una red de satélites, etc.. cientos y cientos de diferentes formas de comunicación surcan el aire que estamos respirando.
-TESL: Sublime. Estoy muy complacido por lo que me cuentan. De verdad. Yo siempre he sabido que el futuro me pertenecía, pero verlo... realmente me colma. ¿Como no han convertido aún a la tierra en el gran portador de la electricidad?
-SALV: Después de usted nadie ha hecho nada al respecto. Me temo que los intereses económicos siempre han impedido el avance científico si no es buscando rentabilidad. Lo que usted propuso iba en contra de esa ley, y le ha salido demasiado caro.
-TESL: Ya veo. Cometí el error de no trabajar en secreto en su día y aún lo están pagando. Claro que trabajar con 12 millones de voltios en secreto es complicado.
-SAGR: Energía, también tenemos que contarle nuestras fuentes de energía actuales.
-TESL: Supongo que se estarán aprovechando todos los cursos fluviales para la obtención de energía.
-SALV: Bueno... en este tema hay cosas que creo le gustarán, como que con la energía de ríos, mares, calor de la tierra y sobre todo viento y sol cubrimos en nuestro país el 40% del consumo eléctrico.
-TESL: 40... y porque no el 100%. Siempre he sido defensor de que una vez conseguida una tecnología sus posibilidades son cuantitativamente infinitas.
-SALV: Si... creo que tiene usted razón, pero siempre hay intereses económicos detrás de estas cosas. Si consiguiéramos el 100% de la energía del sol y del viento, algo que es perfectamente posible ¿Que sería de las industrias de las centrales térmicas y nucleares?
-TESL: ¿Nucleares?
-SALV: Si. En contra de lo que usted siempre sostuvo, Einstein tenia razón. Gracias al estudio del átomo somos capaces de, utilizando átomos muy grandes conseguir que se rompan controladamente pero en cadena, y cada una de estas divisiones convierte materia en energía, tal como describió Einstein. Tenemos centrales en las que con esta técnica conseguimos electricidad.
-TESL: Inesperado, sin duda. Siempre me parecieron demasiado poco relacionadas con la realidad sus afirmaciones, la verdad. Pero ¿como convierten la energía en electricidad? ¿También es algo relacionado con los átomos?
-SALV: No. Una vez que se consigue el calor, se calienta agua con él y se mueve un generador a través de una turbina, es decir, todo tal y como usted lo diseño. En todo este tiempo no ha cambiado nada. Sigue usted presente en todos los procesos de obtención y utilización de la energía eléctrica.
-TESL: Siempre lo supe. Por muy mal que me fueran las cosas, incluso después del incendio, seguí trabajando porque sabía que trabajaba para el mañana.
-SAGR: El mundo le debe mucho, sin duda señor Tesla.
-SALV: Si, no solo por todo lo que hizo, sino por los sacrificios personales.

Por un instante quedaron en silencio, como si fuera a continuar hablando Nikola pero hubiera dudado en como seguir.

-TESL: Deben disculpar mi atrevimiento al hacer esta pregunta tan falta de decoro, pero ¿soy una celebridad? ¿Me ha situado la historia en mi justa posición de grande entre los grandes?

Salviati no pudo evitar ensombrecer el rostro.

-SALV: Bueno... no se muy bien como decirle esto.
-SAGR: Tiene usted alguna estatua, incluso un museo.
-TESL: Ho.. ya veo.
-SAGR: Y le pusieron su apellido a la unidad fundamental del magnetismo.
-TESL: Eso me gusta... aunque hubiera preferido algo relacionado más directamente con la corriente eléctrica.
-SALV: Su posición está aún muy lejos de ser justa, señor Tesla. Me temo que 70 años después su nombre aún no se salva de la persecución que toda su vida le acechó.
-TESL: ¿Quiere decir que no he alcanzado la fama mundial?
-SALV: Me temo que no, señor Tesla. Sigue usted sin tener el reconocimiento que sin lugar a dudas merece.

Tesla consiguió ponerse aún más serio de lo que acostumbraba, pero se resistió a demostrar lo más mínimo los sentimientos que sin duda estaban siendo muy fuertes en su corazón. Permaneció unos instantes callado manteniendo la mirada.

-TESL: Señores, me ha sido muy grata su compañía, pero he de retirarme. El dolor de cabeza apenas me deja continuar pensando y debo dar de comer a las palomas. Si me disculpan.

Sin más dilación comenzó a andar lenta pero firmemente. No hubo tiempo para más despedida. Una vez solos, Salviati no pudo contener más las preguntas lógicas.

-SALV: Ahora que este increíble encuentro ha acabado, por favor, amigo Sagredo, expliqueme como es posible lo que acaba de suceder.
-SAGR: No es tan complicado de entender, mi apreciado Salviati. Si usted y yo somos la misma persona y siempre andamos hablando ¿Que dificultad puede haber en que quedemos con alguien más?
-SALV: Tiene usted razón, visto así, no es tan sorprendente, no.
-SAGR: Le veremos más, sin duda, no sufra usted por todo lo que se ha quedado con ganas de contarle.
-SALV: Si, es verdad. ¿Le importaría traerle mañana otra vez, si nos vemos aquí de nuevo?. No le he comentado nada sobre el transistor, el microchip, la informática, Internet, los rayos X, el envío de señales al espacio profundo, las misiones a Marte, tantas y tantas cosas.
-SAGR: No faltaría más. Si nos vemos mañana me encargaré de traerle.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Sueño científico

Voy a correr el riesgo de parecerme a Martin Luther King y decir... hoy he tenido un sueño:

Hoy he soñado en un mundo en el que todos trabajábamos por y para la ciencia. Un mundo en el que el interés primero de todos los seres humanos era avanzar utilizando la ciencia como trampolín hacia el futuro. Un mundo en el que los avances científicos eran compartidos por todos y para todos. Un mundo en el que no se apaga el interés de los niños por la curiosidad, sino que se fomenta y utiliza. Un mundo en el que nadie cree en nada que no esté basado, en el que se viaja a través de la fina línea que separa la locura de la genialidad en busca de nuevos horizontes.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Diálogos. Escenificando a Galileo.

Esta vez se verían en la cafetería, la de siempre. El frío que ya comenzaba a arreciar impedía que fuera en su parque, del que tanto disfrutaban en verano.

Sagredo ya había preparado las tres sillas, aunque sabía que Simplicio no iba a dejarse ver, le encantaban este tipo de homenajes simples y cotidianos. Incluso se había adelantado pidiendo los dos cafés. Salviati no tardó en llegar:

-SALV: Muy buenas tardes, señor Sagredo.
-SAGR: Muy buenas, y más ahora que ha legado usted.

Salviati se apresuró a tomar asiento y a ejecutar su liturgia particular para endulzar su café. Casi inmediatamente Sagredo continúa.

-SAGR: Si algo le he llegado a conocer en estos largos años, esa tensión que claramente vislumbro en la comisura de sus labios me hace pensar que tiene usted ganas de contarme alguna cosa.
-SALV: Muchos años, si.. y no en balde, por lo que veo. Efectivamente tengo para contar.
-SAGR: Cuente usted primero, confieso que yo también tengo.
-SALV: Hoy a sido una mañana muy especial.
-SAGR: ¿Fue usted a la obra de teatro que comentamos?
-SALV: Si. Precisamente. He tenido el placer y el privilegio de poder asistir a un espléndido homenaje a quien nos puso nombre a usted y a mi.
-SAGR: ¿Galileo?
-SALV: Si... el señor Galilei, nuestro gran amigo. Desde el principio se sentía el amor hacia la persona y la obra que tanto bien nos ha hecho a todos.
-SAGR: No por casualidad dio el pistoletazo definitivo a la ciencia.
-SALV: Eso es. Se podía sentir como era su proceder, siempre rígido apoyando sus afirmaciones en demostraciones, en sus experimentos... en la realidad.
-SAGR: Para disgusto de quienes se sienten cómodos en lo establecido.
-SALV: Y para el suyo propio, como más tarde se demostró. Ridiculizaban, como lo hizo él, o más bien, como lo hacían quienes se empeñaban en defender una verdad establecida que quedaba en nada al chocar contra el muro de la verdad comprobada.
-SAGR: Que actual sigue siendo ese deleznable proceder.
-SALV: Mucho más de lo que nos merecemos, mucho más. Han dejado muy claro el delito cometido por la iglesia católica, en su juicio y en empeñarse en barrer debajo de la alfombra a la verdad científica.
-SAGR: Con la iglesia hemos topado.

Salviati permaneció unos instantes callado. Removía su café, y como de costumbre le gustaba mirar con atención el parecido entre la espuma dando vueltas en su taza y la forma de las galaxias espirales. Simplicio, conociéndole, no se extrañó lo más mínimo de su comportamiento. Después continuó, como si volviera a recuperar la consciencia:

-SALV: Para colmo han nombrado elocuentemente a Giordano Bruno y a su tan amada Hypatia.
-SAGR: Miel sobre hojuelas.
-SALV: Emocionante... como un sueño. Como si yo mismo, en un ataque de inspiración sin precedentes, hubiera sido capaz de imaginar mis deseos.
-SAGR: No se olvide del violinista. Los pelos de punta del sentimiento que emanaba en cada pieza que interpretaba. Aún resuenan en mi cabeza y en mi corazón.
-SALV: ¿Y como sabe usted eso, con tanto nivel de detalle?

Sagredo aguardó su respuesta unos segundos, en los que su cara de reproche dilucidaba por donde iba a ir.

-SAGR: No me diga que hoy también voy a tener que recordarselo, Salviati.
-SALV: Disculpe mi torpeza, amigo. ¿A que se refiere?
-SAGR: Sabe de sobra que usted y yo somos la misma persona, ¿Recuerda?
-SALV: ¡¡Ha, siiii!! esta cabeza mía, tanta intensa emoción me despegan de la realidad.

La tarde pasó ligera, sigilosa, como el vuelo de las aves cuando hay viento a favor. Siguieron conversando lardo y tendido, deleitándose recordando lo que ambos ya conocían.


Dedicado a quienes han participado en la obra "Diálogos de Galileo", dentro de la semana de la ciencia 2011, en la facultad de CC. Físicas de la UCM.



viernes, 4 de noviembre de 2011

Abstracción

Una de las capacidades mentales [iba a decir más sorprendentes, pero son todas tan sorprendentes...] que ejecutamos constantemente mientras estamos despiertos es la abstracción.

Nuestros sentidos captan el mundo en toda su extensión, con todo el detalle que permite su capacidad, pero estas percepciones están en bruto, son imposibles de procesar útilmente por su complejidad y por la cantidad de información no relevante que contienen.

¿Como hacemos entonces para saber del mundo a través de nuestros sentidos? Sometemos a esas percepciones en bruto al proceso de la abstracción, transformándolas en conceptos. Nuestros sentidos trabajan con percepciones completas (imágenes, sonidos, etc...) que son capaces de codificar y enviar al cerebro en forma de señales neuronales, pero este, optimiza toda esa basta cantidad de información en unos pocos conceptos, reduciéndola espectacularmente.

¿Por que?... mis respuestas a estas preguntas siempre llegan desde la ley de leyes, la evolución de Charles Darwin. Un animal capaz de percibir su mundo rápida y ágilmente era un animal que sobrevivía, teniendo descendencia y heredando sus vástagos su capacidad, al contrario del animal que no era tan capaz.

¿Como?... El detalle de esta respuesta ya me gustaría a mi tenerlo, porque implicaría saber como funciona nuestro cerebro, algo que aún estamos lejos de conseguir. Lo que si puedo imaginar es su funcionamiento a groso modo. Yo creo que cada percepción es sometida a contraste contra cada uno de los conceptos que hemos aprendido, que no son otra cosa que representaciones abstractas, "cosas con nombre". La riqueza de los conceptos, en los que la inteligencia juega un papel fundamental para formarlos, muestran una complicación tan profunda como nosotros mismos.

El gran "defecto" de este sistema es el fomentado por la atención. Este foco voluntario, determina el área de la percepción sobre la que se ejecuta la abstracción, quedando el resto de la percepción descartada. De esta forma la imperfección de nuestra capacidad para percibir el mundo está más que comprobada, orientándose esta siempre a favor de anunciarnos posibles peligros o grandes bienes.

La inconmensurable rapidez y cotidianidad con la que hacemos esta tarea deja en ridículo a cualquier sistema informático actual aunque la inteligencia artificial ha conseguido imitar tímida, pero prometedoramente esta facultad. El reconocimiento de rostros o el OCR (reconocimiento de caracteres) son grandes ejemplos.

Llegará el día en que sepamos en que lenguaje codifica nuestro cerebro la información, y tendremos los detalles sobre la abstracción que nos permitirán legarla a nuestros legítimos herederos, la I.A.

sábado, 8 de octubre de 2011

2 años... 100 historias

Hoy hace exactamente 2 años del estreno de la película ágOra, de Alejandro Amenabar. Hoy escribo el post número 100 de esta ágOra.

Puede parecer una película violenta, que intentaba imitar a una superproducción sin llegar a serlo, que no estaba lograda y muchas otras cosas negativas que en su día escuche de la película, pero para mi fue un torpedo en mis cimientos, el terremoto definitivo que acabó por derrumbar el muro que habían entre el mundo y yo. Estuve toda la película impactado, lo recuerdo perfectamente, sobrecogido por estar viendo en la gran pantalla una PEDAZO de reivindicación científica. Lloré en la escena en la que toman la biblioteca... cuando Amenabar, a quien vuelvo, dos años después, a dar las gracias por este peliculón, decidió darle la vuelta a la cámara, transmitiendo justo eso... que todo estaba del revés, que todo era justo lo contrario de lo que tenía que ser.

Cuando salí del cine no pude contenerme, escribí un correo contando como me sentía y destacando los temas tratados en la película y se lo mandé a todos mis contactos por correo electrónico. Hubo 67 respuestas. Ya no podía parar. Mi yo científico llevaba toda la vida queriendo expresarse y mostrarse y ya no había vuelta atrás. Dos semanas después empecé este blog. Aquí están expresados mis pensamientos y sentimientos científicos, filosóficos y poéticos. Salviati, el protagonista de los diálogos que Galileo Galilei escribió, pasó a ser mi seudónimo preferido.

El siguiente gran paso cualitativo y cuantitativo fue facebook. En este mar de gente pude pescar mentes con quienes comparto intereses e inquietudes, y pronto paso de ser un simple espejo del blog, a ser más y más grande. La verdadera ágOra en la que, en torno a la ciencia, se termina hablado de todo. A ti, mi gran amig@ de FB, te doy especial... muy especialmente las gracias, porque el verdadero significado de volcar a palabras mis pensamientos es que alguien las escuche. Si, a ti... date por aludid@ ; - )

7800 visitas desde Mayo de 2009 [cuando empezó blogspot a contarlas y sin tener en cuenta mis propias visitas] quizá no sea mucho... quizá quede en ridículo frente a páginas que tengan estas visitas cada día, pero para mi son 7800 momentos en los que he sido feliz, porque, en mayor o menor medida he podido contaros lo que pienso y quizá, algunas veces, haya conseguido también hacerte pensar.

Este blog es, también, el lugar donde me encuentro con una persona que de vez en cuando echo de menos, a mi mismo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Sorprenderse

Me he sorprendido a mi mismo sorprendiéndome de lo sorprendente que resulta que todo lo que es sorprendente no nos sorprenda.

Parece una frase cacófona, pero es cierto. Siento que cada vez nos sorprenden menos las cosas, los avances, los cambios, la tecnología... y eso no es bueno.

Sorprenderse es el sentimiento, y por lo tanto mensaje desde el subconsciente hacia el consciente, informando de la gran importancia que a este nivel se ha clasificado algo, para que el consciente también tome nota. Nuclus le dice a Presi: ¡¡heee!!!.. ¡¡fíjate en esto, verás como mola!!!!..

El hecho de que cada vez nos sorprendamos menos indica un acomodamiento emocional que impide prestar más atención a las increíbles y estupendas cosas nuevas que podemos observar. Además que sea un comportamiento subconsciente hace más difícil detectarlo y corregirlo.

Me sorprende que no nos sorprendamos todos los días cuando sale el sol. Debería seguir siendo sorprendente la belleza implacable de sus calurosos buenos días. Sorprendente debería ser que tengamos teorías sobre el comienzo del universo. La constancia de que existen los átomos y que sabemos de que se componen.. y de que se componen sus partes... incluso que tengamos una teoría sobre de que se componen las partes que componen las partes que componen los átomos... ¡¡sorprendente!!!.

Cualquier insecto es sorprendente.. máquinas biológicas de una perfección y complejidad increíbles. Un arco-iris, que deja al descubierto que la luz del sol es de colores, pero que al juntarse estos la vemos blanca. Ver oxidarse una manzana recién cortada en dos. Que existan las bacterias, seres vivos que están por todas partes y son tan pequeños que no podemos verlos. Que las plantas giren para buscar el sol. Que dos más dos siempre sean 4, en los espacios vectoriales euclídeos, claro. Que la música sea capaz de manejar nuestros sentimientos a su antojo, entristeciéndonos, emocionándonos o animándonos. Un tostador de pan, del que pulsando un botón sale pan caliente. Una bombilla, que ilumina nuestra oscuridad. Lo increíblemente necesario para estar vivo que es dormir. El caprichoso ritmo con que aparecen los números primos (con el permiso de Riemann). La inconmensurable complicación biotecnológica de cualquiera de las células que nos componen. Hasta donde puede llegar a dominarnos el amor. Lo blandas que han conseguido hacer las latas de coca-cola. Que en una sola molécula esté escrito como construir un cuerpo humano. Lo grande que nos resulta el planeta tierra, y a la vez lo infinitamente microscópico que es. La cantidad de espacio vacío que hay entre átomo y átomo. La grandísima variedad de formas de vida que existen sobre la tierra, cada una ocupando un lugar preciso dentro del espacio que ofrece lo no vivo, como un gran mosaico de oportunidades aprovechadas. Que estés leyendo esto que escribí en mi sistema informático que está conectado vía Internet con el tuyo... tantas y tantas y tantas cosas más...

Lo que realmente es sorprendente es la cantidad de explicaciones científicas que tenemos de fenómenos que ocurren a nuestro alrededor, incluso los que nos forman. Y lo decepcionantemente sorprendente que resulta que no nos sorprenda.

Hagamos un esfuerzo entre todos por mantener viva a la sorpresa. Recuperemos ese don con el que todos nacemos y que con esa naturalidad autóctona derrochan los niños. Despertemos de nuestra pereza para llenarnos de la belleza a la que lleva la senda de la sorpresa.


sábado, 24 de septiembre de 2011

Vivir con Irene

Saldré a pasear
por la verde pradera
que creas al vivir,
para buscar mi alimento,
para sentir.

Navegaré por la línea
que trazas con tus pies
persiguiendo el perfume
de tu forma de vivir,
de tu forma de sentir.

Cerraré los ojos
para verte por dentro
probar tu chocolate
dulce alimento
antes que la muerte me mate
y me tenga que morir.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Vida, muerte y religión.

He escrito mucho en este blog, y el tema que me dispongo a tratar no es nuevo, pero me sorprendo de no haberle dedicado un post exclusivo.

Una de las formas de saber lo que somos, de conocernos, es saber que es la muerte, porque si lo consiguiéramos sabríamos lo que es la vida.

Al enfrentarnos a este tema, conocer la naturaleza de la muerte, emergen a primer plano características muy profundas de nuestra propia naturaleza, siendo una ocasión aún más especial de conocernos a nosotros mismos.

La vida, sin necesidad de definir lo que es, aquí, en la tierra, tiene un comienzo y un fin. He sido testigo de ambas cosas. Antes de nacer no somos. Cuando la tierra aún no existía y el sol estaba formándose ningún ser vivo de los que hoy puebla la tierra existía. Los átomos, los materiales que nos componen si, pero no somos los materiales que nos componen, de echo, a lo largo de la vida estamos constantemente renovandolos. Tus brazos, piernas, músculos, huesos y órganos se regeneran y sustituyen poco a poco. Incluso las células que menos cambian, las del miocardio del corazón, se regeneran internamente. No somos lo átomos que componen nuestro cuerpo.

La información, en primer momento genética, y posteriormente ambiental percibida por nuestro sentidos es lo que realmente nos compone. Es una información cambiante, que comienza cuando nuestros genes se juntan en nuestra primera célula, y una vez formado nuestro cerebro, según comienzan las primeras percepciones sensoriales, estrenamos nuestro almacén de información ambiental, nuestros recuerdos. Anterior a estos dos sucesos no hay nada que pueda identificarse como nosotros. Y derivado de esta afirmación podemos decir que morimos cada instante para volver a nacer como otras personas, cambiamos dejándonos olvidados por el camino. ¿Eres igual que cuando tenías 5 años? ¿Serás igual que ahora con 80?

La gran mayoría de las personas, incluso puede que tú mismo, lector de estas palabras, creen que hay algo más. Que venimos de algún otro sitio, como reencarnación, alma inmortal, o cualquiera de las miles y miles de opciones religiosas al respecto de nuestro origen que cada una de las personas a lo largo del planeta puede llegar a tener, en el presente, pasado y futuro. No me cuadra que cada vez seamos más seres los que vivimos y más humanos sobre la tierra. A lo largo de la historia sabemos que ha habido momentos de gran florecimiento biológico en el planeta, y periodos como las glaciaciones que han supuesto la muerte para muchos individuos. Si hay algo aparte de lo dicho ¿Donde se conservan las almas que no están en los seres vivos? ¿Donde estuvimos esperando a nuestro cuerpo los miles de millones de años que tardó en existir nuestro sistema solar? Si la población de humanos sigue aumentando ¿Donde están los que aún no están vivos?

Ahora que conocemos la sinapsis, la gestación humana al detalle, la genética. Ahora que hemos visto como una persona que sufre traumatismos craneales u otros problemas cerebrales localizados modificaban sus capacidades mentales, personalidad y recuerdos en uno u otro sentido.¿No es momento de dar un paso para adelante, hacia la utópica verdad, y abandonar creencias infundadas que no nos conducen a ningún sitio?

Cuando morimos, nuestro cerebro deja de funcionar (o al revés). Las conexiones neuronales se rompen y las neuronas mueren. Con ellas, nosotros. Nuestra información ambiental se borra, desaparece, y la información genética, de igual forma, con la muerte de las células y del organismo en conjunto.

Nacemos con la necesidad de respuestas. La evolución nos hizo llegar aquí como individuos con un arduo sentido de la curiosidad. Un individuo curioso, que se interesa por la causa de lo que sucede, es un individuo con grandes conocimientos del medio en el que vive, y, por lo tanto, un individuo con grandes posibilidades de supervivencia. Esto que tanto bien nos ha hecho como especie, y que tan bien nos viene en nuestra sociedad actual tiene un efecto secundario. Un reverso tenebroso del que no nos podemos librar. Somos seres supersticiosos. La necesidad de respuesta nos empuja a inventárnosla sobre las cuestiones para las que no encontramos explicación. Que consecuencia tiene esto: que termina la esperanza de encontrar la respuesta correcta, porque la respuesta inventada nos corta el camino. Detectar las creencias no fundadas y eliminarlas es el único camino hacia las creencias correctas y reales.

La ciencia es nuestra única herramienta válida en este sentido. No es perfecta: se basa tan solo en la experimentación, y postula teorías apoyadas en otras teorías, que de demostrarse falsas hacen caer todo el castillo de naipes... pero nos ha traído hasta aquí. ¿Tu no tienes microondas en casa? pues lo tienes gracias a la ciencia.

Buscar la respuesta a qué es la vida y la muerte nos hace darnos contra una pared muy dura, tanto que muchos prefieren saltarla con la escalera de la superstición, de la religión. Con ella no te das el golpe, pero terminas, igualmente, al otro lado del muro: el final del camino.

Con mis palabras no quiero menospreciar lo más mínimo el sentimiento religioso personal (nada que ver con las organizaciones religiosas), ni intentar convencer con mi postura. Siento, y cada vez más, un gran respeto por quienes su religión les ayuda a vivir, a convivir con la muerte de familiares o amigos y a morir. Respeto y envidia, muchas veces.

Para mi no hay elección. Soy asepticamente ateo porque todo en mí me empuja a pensar tal y como estoy escribiendo, y no puedo más que ser consecuente.

sábado, 27 de agosto de 2011

Injusticias cotidianas: Difícil felicidad

Las personas, subjetivamente, evaluamos nuestros sentimientos para determinar nuestro grado de felicidad.

En este proceso, cotidiano y constante, existe lo que para mi representa otra injusticia cotidiana. Creo que es mas complejo sentirse feliz que infeliz.

La felicidad requiere del esfuerzo mental de la consciencia, de la atención. Es necesario fijarse en lo que tenemos, en lo bueno que nos rodea, que por su falta de novedad, por la costumbre intrínseca que traen consigo, nos pasan mucho más inadvertidos que sus antónimos... nuestras carencias y problemas.

domingo, 24 de julio de 2011

El comienzo.

El señor Edwin Hubble era un astrónomo que se pasaba las horas muertas escudriñando los secretos del universo. Solo el amor por la que puede parecer tediosa o aburrida actividad de tomar medidas sistemáticas y científicas sobre sus observaciones le llevaron a dos descubrimientos tremendamente importantes. El primero de ellos, que el universo estaba organizado por galaxias, es decir, que las estrellas se agrupan en macroestructuras muy separadas unas de otras, ya le habría bastado para ser una persona fundamental en nuestra comprensión del universo que habitamos. Pero no paró ahí.

La luz, aunque nos pueda parecer etérea o diáfana, contiene mucha información. Al examinar todo el espectro de un rayo de luz concreto, es decir, al fijarnos en el arco iris (no solo en la parte visible de la luz, sino en su infrarrojo y ultravioleta) que surge al descomponer sus distintas frecuencias se puede saber un montón de cosas. Por ejemplo de que está hecho el objeto que emitió o reflejó la luz, la distancia a la que está de nosotros y, lo más importante para nuestro estimado Hubble, la velocidad del objeto que emitió la luz con respecto a nosotros, que somos los que examinamos su luz, gracias al efecto Doppler. Cuando un objeto luciente se mueve hacia nosotros su luz se ve más azul, y cuando se aleja su espectro está desplazado hacia el rojo, tal como pasa con el sonido de un coche que cambia si está acercándose o alejándose a nosotros.

Edwin tomo sistemáticamente registro de la distancia y la velocidad con respecto a nosotros de un buen montón de galaxias y sin esperarlo encontró algo inconmensurablemente sorprendente y que me pone los pelos de punta solo de pensar lo que tuvo que sentir al darse cuenta: La gran mayoría de las galaxias se alejan de nosotros, y cuanto más lejos están, mayor es la velocidad a la que lo hacen. Cualquiera de nosotros podemos hacer el ejercicio de imaginar, si le damos para atrás al tiempo, qué nos encontramos en este, nuestro universo. Si todas las galaxias se están alejando unas de otras, si vamos hacia atrás todas se acercarían unas a otras, y si cuanto más lejos están más veloces van, al ir para atrás más deprisa se acercarán. ¿Que podemos deducir fácilmente de esta sencilla observación?... que todas las galaxias, hace algún tiempo estuvieron todas juntas en un mismo sitio y algo, semejante a una explosión pero con la mayor de las magnitudes, las empujó para esparcirlas en todas direcciones. Acabamos de dar la clave fundamental para llegar a la teoría del Big Bang.

Este sencillo concepto pasó a ser objetivo fundamental de los físicos teóricos y experimentales, que hoy día continúan intentando comprender como empezó nuestro universo (casi nada). La teoría nos ha permitido especular científicamente, con cierto nivel de detalle que a mi me parece muy alto, que pasó a partir de una muy pequeña fracción de segundo tras el nacimiento de nuestro universo, con una familia completa de teorías que vendrían a explicar porque el universo es hoy como es y que ha pasado desde que empezó.

La dificultad para poder saber que pasó desde el momento 0 hasta ese pequeñisimo instante radica en la mayor y más irónica de las dificultades de la física como ciencia: Las dos teorías que actualmente están vigentes, contrastadas innumerablemente, verificadas por activa y por pasiva, y que describen a la perfección nuestro mundo ¡¡son incompatibles entre si!!!... Por un lado tenemos a Einstein y su relatividad. Con ella somos capaces de predecir todo lo que tiene que ver con tiempo y espacio de los objetos macroscópicos en los que la gravedad juega un papel fundamental, es decir, de ti y de mí y de los objetos que vemos y que forman parte de nuestro mundo cotidiano, incluidos los muy grandes como los planetas y las estrellas. En la otra esquina del ring tenemos a la cuántica. Extraña como ella sola, roza la locura fantasmagórica, pero certera al 100% a la hora de describirnos el mundo de lo muy pequeño. Para trabajar con partículas y objetos más pequeños que átomos tenemos que guiarnos por ella. Al intentar hablar del instante 0, del comienzo en sí del universo, nos harían falta usar las dos teorías: Por un lado fuerza de la gravedad es muy intensa y hay que tener en cuenta la relatividad, pero por otro estamos hablando de un universo con un tamaño microscópico, tanto que la teoría cuántica es imprescindible para poder movernos en el extraño mundo de lo muy pequeño. Esperemos que la "teoría M" la que unificó las distintas versiones de la famosa teoría de cuerdas, con Edward Witten a la cabeza, termine de consolidarse y consiga unificar con éxito las dos teorías parciales con las que contamos ahora mismo, de tal forma que si seamos capaces de decir que pasó en el instante 0.

Físicamente, el universo en su comienzo no era un lugar muy familiar para nosotros. De echo no era un lugar. El tiempo y el espacio no existían aún, de tal forma que no tienen respuesta preguntas como ¿Donde estaba el universo? ¿Cuanto tiempo tardó en ponerse en marcha? ¿Que hizo que comenzara?... y estas preguntas no tienen respuesta porque están mal formuladas. Si nos preguntamos de que color es algo más pequeño que el más fino de los rayos de luz, el sabor de un protón o a que huele el vacío tampoco obtendremos respuesta porque las preguntas están fuera de contexto. No existía el tiempo ni el espacio... es duro para nuestra mente tan acostumbrada a nuestro entorno el plantearse algo así, pero es lo que dice la teoría.

No es la primera vez que una teoría física nos hace darnos cuenta que cosas tan básicas, como el tiempo, no son como nosotros creíamos. Sino véase la relación espacio-tiempo de Einstein que nos hizo ver que el tiempo no es el mismo para todo el mundo, sino que dependiendo de tu velocidad por el espacio, transcurre más deprisa o más despacio que el de otra persona, siendo perfectamente posible ser más mayor que tu propio padre. Montas a tu padre en una nave espacial que viaje a velocidades cercanas a la de la luz, se da un pirulo de lo que pare él es un año, y cuando vuelve a la tierra aquí han pasado 50, y eres más viejo que él.

Bien, lo que quiera que formara ese "punto de densidad infinita", que en mi infinitamente inculta y atrevida imaginación lo veo como una sola cuerda que comenzó a vibrar, y dejó al descubierto las simetrías y asimetrías de su propia naturaleza desencadenando la aparición de las leyes de la física, sus campos, fuerzas y partículas, surgidas todas del enjambre asonante de cuerdas que rechinaban con fuerza unas contra otras generando nuevas cuerdas y nuevos patrones de vibración de las mismas. El espacio, con su "energía del vacío" se abrió como un globo que se hincha, en tres dimensiones (quedando muchas otras dimensiones espaciales sin hinchar) creando el lugar donde darse a los campos electromagnético, de higgs, etc, y el tiempo comenzó, no como un efecto secundario del nacimiento del espacio, sino como una dimensión más, estrechamente unida y relacionada con él. Las cuerdas ya tenían donde expandirse, donde expresarse para, mediante su agrupación y diferenciación, dar lugar sus relaciones, y con ellas a las características de las fuerzas y partículas.

De como se pasó de las condiciones de esos primeros momentos hasta llegar a un planeta habitable como la tierra podéis leerlo en el post que recientemente publicaba mi amiga Zenda Caballero (y que me ha empujado a escribir yo este):

http://zendacaballero.blogspot.com/2011/07/del-big-bang-al-yogur-con-bifidus.html

Espero sinceramente poder ver la teoría M terminada y que su descripción del comienzo se pueda contrastar. Después de que la física describa "como", le sea posible a la filosofía decir "porqué"

lunes, 18 de julio de 2011

Heliolimento.

(Continuando con http://laagoradesalviati.blogspot.com/2010/11/nanocomida-cibus.html)

Nutrirnos es una de las necesidades básicas de nuestro cuerpo. A bajo nivel podríamos decir que la más importante.

Para nosotros, desde aquí arriba en el mundo en el que vivimos también es algo fundamental. Todos los humanos nos preocupamos por tener regularmente alimentos que asimilar, para permitirnos poder seguir siendo.

Hasta ahora la forma de hacerlo es la natural para los animales heterótrofos: Ingerir otros animales y plantas y aprovechar las moléculas orgánicas que tienen sus cuerpos para mantener el nuestro.

Esta forma de nutrirnos nos hace dependientes de los animales autótrofos, los que realizan fotosíntesis para, mediante la energía del sol, convertir materia inorgánica en materia orgánica.

Vivimos en un planeta bañado por el sol suficientemente como para mantener toda la vida del planeta. ¿Porque no obtener nuestro alimento directamente del sol?

El invento sería el siguiente: En un principio, unas células fotosensibles proyectarían la energía del sol contra pequeños depósitos de carbono, nitrógeno, potasio y agua. Cuando comprendamos profundamente la fotosíntesis llegará el día que la nanotecnología nos permita crear un nanorobot, a modo de encima, que sea capaz de generar ATP, adenosín trifosfato, generando fotosíntesis. A partir de ahí, la obtención de glucosa es químicamente posible mediante otro nanorobot, especializado en esta labor.

Mediante este dispositivo, la provisión energética de nuestro cuerpo estaría cubierta. Nuestra nutrición dependería de todas las demás sustancias que necesitamos.

A partir de este primer gran paso, el diseño de estos robots alcanzaría un segundo gran salto: la construcción de aminoácidos. Podríamos regenerar nuestras proteínas independientemente de otros animales y plantas. Y desde ahí, todo un ejército nanométrico seguirían con las vitaminas, oligoelementos, etc...

Nuestra nutrición estaría satisfecha únicamente con sol y un compost inorgánico rico en las sustancias de las que se compone nuestro cuerpo.

Dejaríamos de depender de la alimentación heterótrofa. La agricultura, la ganadería y el castigo que ejercemos sobre el medio natural para obtener nuestro alimento habría terminado. Nuestra economía giraría 180 grados para orientarse hacia otros servicios, liberando nuestro esfuerzo laboral hacia otro tipo de beneficios.

Nuestro cuerpo también sufriría cambios. El aparato digestivo se atrofiaría tras dejar de ser utilizado, siendo recomendable tener un mínimo de actividad para mantener su salubridad.

El homo-helius habría nacido.

viernes, 15 de julio de 2011

Injusticias cotidianas: Preocupaciones.

Una persona a la que merece la pena escuchar me dijo hace unos días: "El 80% de las preocupaciones no llegan nunca a ser verdad"

No se si habrá estudios al respecto y si el % será acertado, seguro que es personal, pero lo que indudablemente es cierto es que tendemos a la paranoia negativa a la hora de representar mentalmente nuestros problemas.

Cuando tienes hijos te das cuenta de lo útil que puede llegar a ser ponerse en lo peor, porque representa la herramienta ideal para predecir posibles situaciones peligrosas para ellos. La peor parte de esto es lo desagradable que puede llegar a resultar personalmente.

¿No es injusto que tengamos un mundo mental mucho peor que el real?

Injusticias cotidianas: Levedad de lo bueno.

Siguiendo con el ciclo de injusticias cotidianas:

¿Os habéis fijado lo rápido que nos parecen pasar los buenos momentos y lo lento que se vuelve el tiempo psicológico cuando estamos en un mal momento?

Al juzgar una situación como negativa, inconscientemente tendemos a cronometrarlo, en prestar atención al tiempo que llevamos en dicha situación y cuanto queda de la misma. Esta atención prestada al reloj implica precisamente que nos parezca durar más.

En los buenos momentos hacemos justo lo contrario. Nos concentramos tanto en experimentar esa buena situación que perdemos la noción del tiempo, haciendo que experimentemos el paso de este a toda máquina.

Injusto, ¿no os parece?. ¿Podríamos llegar a hacerlo de otra manera?

Injusticias cotidianas: Idolatrar.

Detectar las injusticias cotidianas a la que estamos expuestos es la única forma de poder llegar a evitarlas.

La solución a un problema siempre llega en tres pasos: Detección, búsqueda de solución y aplicación de la solución.

Tenemos la costumbre involuntaria de idolatrar a los mejores. Este gesto, el referirnos a los mejores en cada ámbito, implica que siempre vamos a sentir la necesidad de ser ellos, los mejores.

El error está en que, para ser el mejor de algo hay que dedicarle la vida entera, sino habrá quien lo haga y consiga ser mejor, de tal forma que tienes que especializarte absolutamente, siendo imposible dejar de idolatrar a los mejores en las demás cosas.

Esta forma de proceder, conduce inevitablemente a la infelicidad, ya que es imposible ser el mejor en todo y siempre vamos a sentir la necesidad de ser mejores, necesidad que va a quedar sin cubrir y por lo tanto nos va a hacer infelices. En mayor o menor medida según nos dejemos influir, pero más infelices al fin y al cabo.

Al parecer, la justificación a tal comportamiento es que desear ser mejores es la única manera en la que parece que nos esforzamos realmente en serlo. ¿Justifica este empuje nuestra infelicidad?

lunes, 30 de mayo de 2011

Extracracia

La política no es mi fuerte ni este es blog para estos temas. Suelo ser bastante idiota en el sentido griego de la palabra, pero los últimos acontecimientos (15-M) me han hecho pensar estos días en política, en como funciona, cuales son los posibles errores de concepto que, con todo el respeto que se merece la democracia actual en España, podríamos llegar a mejorar. Por supuesto, el enfoque del tema no deja de ser científico. Evitaré en lo posible pasar al plano social, cultural, ni de actualidad.

Actualmente, una persona que llega a un cargo político ha tenido que seguir un camino que solo unos pocos están preparados para atravesar. Un largo y costoso camino cuesta arriba para el que hace falta un profundo sentido de ambición y ganas de conseguir poder. No digo que falte vocacionalidad ni ideales políticos, pero se seleccionan los candidatos con mayor ambición, mayor ansia de poder y peores formas, ya que solo sacando codos son capaces de abrirse camino, cuanto más alto mejor.

Es como poner a los lobos a cuidar del rebaño. ¿Nos extrañamos de su ánimo de lucro? ¿nos rompemos las vestiduras por los casos de corrupción? ¿Es tan raro que les importe más ellos mismos que todos los demás?. El sistema actual elige para gobernantes a quienes cuentan con las características perfectas para que todo esto suceda.

Para que esto no quede en una simple crítica, propongo una [espero] nueva forma de gobierno. La Extracracia:

La sociedad estaría dividida en dos tipos de personas: Los cives, personas sin poder político y que viven dentro del circuito económico (vamos, tu y yo...), y los extras o políticos, personas con poder político pero que estarían fuera del circuito económico de por vida.

Toda persona con verdadera vocación y capacidad política, demostrada ante un examen imparcial, pasaría a ser un extra, junto con sus familiares de primer grado de consanguinidad. De esta forma saldrían del circuito económico de por vida. No tendrían derecho a la propiedad privada, ni a comprar ni vender cosa alguna. De igual manera no podrían tener riquezas, incluido dinero líquido. Por su estatus de extra tendría derecho a un nivel de vida bueno, estando asistidas sus necesidades en base a una ley y al cargo ocupado. Todo decidido popularmente de antemano y consolidado en una ley. Todo poder político tendría que ser gestionado por extras.

De esta forma, las personas al cargo de gobernar, serían imparciales ante intereses propios directos o indirectos, guiándose únicamente por ideales políticos y la búsqueda del bien común, siendo imposible que influyan en sus decisiones el poder económico.

La elección de cargos seguiría siendo por votación popular, a la manera democrática. Un voto por cada cives. Un extra puede ser degradado a cargos de menor peso político, pero su condición de extra sería vitalicio.

La barrera establecida por este sistema entre la política y la economía orientaría la sociedad hacia el bien del individuo, y no hacia el bien de la economía. La lucha de la sociedad de consumo en la que seguirían los cives aseguraría el empuje por mejorar [Extracracia no es comunismo] y al librar a los políticos de sus propios intereses borramos definitivamente corrupciones.

domingo, 29 de mayo de 2011

Soledad en La Seca.

Ruido de pájaros.
Cantares monótonos,
insistentes,
como el fluir del río,
vuelan,
ajenos de iglesia y dinero.

Agujeros en las casas
reclaman atención,
sin esperanza,
con utópica melancolía.

Las piedras se empapan
del calor,
temiendo,
el regreso del frío.

domingo, 15 de mayo de 2011

Soledad en Ruanes

Mis pasos se extrañan de oírse a si mismos,
mientras se abren camino entre la verde vida.
Sólo soy un susto para un gato,
libre, ajeno,
un choque inesperado para el ejército de insectos.
Tan libiano como la poesía que nace
espontanea, sin buscarla,
y nunca llegas a apuntar.
Tan importante chocas tus pies contra el suelo,
reafirmándote,
molestando a la rutina con su modesto ruido,
en un vago intento de manchar el mundo de ti.
De marcar tu huella, como si te fuera a salvar,
bajo la risa sorda de las rocas.
Las nubes vienen, el sol se calma.
Es tiempo de parar
Para apuntarte a ti
mi pequeña marca para perdurar.

viernes, 13 de mayo de 2011

Charla con el tiempo

El tiempo marca mis pasos
condenando cada uno de ellos
para dar lugar al siguiente
bondadoso verdugo que me das la posibilidad
y me quitas el pasado
dejando solo una mota de presente
un instante que duda de si mismo
que teme tus caprichos
que mira hacia otro lado
para evitar tener que preguntarte
¿Eres bueno o eres malo?
¿Me engendras o me destruyes?
¿Soy gracias a ti o dejare de ser por ti?
Estas pegado al espacio
enmarañado con la materia
aplastado por su gravedad
atravesado por la energía que ciega tus ojos
¿Quien eres?
Tiempo
Por que no paras a pensar lo que haces
Por que no te conformas con un presente,
siempre quieres más, cambiarlo,
¿A donde te lleva tanto cambio?
A la destrucción
la eliminación de yottabytes
la desintegración de tanta y tanta información
que dejaste fría, congelada, muerta
en el pasado.

jueves, 5 de mayo de 2011

Localización celular

Nuestro cuerpo se forma a partir de una sola célula. A partir de esa célula, por sucesivas divisiones, se forman tejidos, órganos, sistemas...

Sabemos bastante acerca de como funcionan las células, como trabajan con la información de su ADN-ARN, sus orgánulos, membrana y núcleo.

La pregunta es: Para que una célula se diferencie, se especialice en alguno de los tipos que existen para pasar a formar parte de un órgano que formará parte de un sistema la célula necesita saber donde está ¿Como sabe una célula donde está, quien va a ser ella dentro del conjunto de millones de compañeras? ¿Que idioma hablan entre ellas que las permite geolocalizarse?

miércoles, 27 de abril de 2011

Olvidar

Me parece muy interesante el uso que se le da a la palabra olvidar en referencia a recuerdos humanos.

Creo que no tenemos la capacidad de olvidar, simplemente no somos capaces de acceder conscientemente a un recuerdo. El hecho de que usemos la palabra olvidar nos hace pensar que la información del recuerdo ha desaparecido de nosotros y se ha borrado, pero no creo que sea así como sucede.

Ninguno de nosotros tiene la capacidad consciente de recordar, es decir, evocar información de lo vivido sobre la pantalla de la imaginación, nada de lo que nos sucedió siendo muy pequeños, en nuestro primer año de vida por ejemplo. ¿Toda esa información a la que no podemos acceder conscientemente ha desaparecido?. Si es así entonces ¿Es igual una persona que en su primer año de vida es maltratada sistemáticamente que si es amada y cuidada correctamente?

Según lo veo, todo lo que percibimos queda almacenado, guardado para siempre en forma de la información percibida y el sentimiento que nos ha provocado. Este sentimiento y la frecuencia de acceso al recuerdo los hacen más accesibles, los mantiene arriba de una pila inmensa de información, en cuya base permanecen los datos constituyendo lo que somos, formándonos, pero con acceso únicamente subconsciente.

De esta forma, la intuición puede estar generada desde el subconsciente como respuesta obtenida de un buen montón de información que no somos capaces de recordar, pero que sí seguimos poseyendo, representando un utensilio imprescindible y único para conocernos a nosotros mismos.

Si esto es así, deberíamos dejar de usar olvidar, para pasar a decir no soy capaz de recordarlo, o incluso crear una nueva acepción de la palabra:

Olvidar: Dícese de la falta de capacidad consciente para evocar un recuerdo.

viernes, 8 de abril de 2011

Ser

Tal como indicaba en mi entrada del blog Existir, no cuadra nuestro concepto de existencia nuestra sensación de ser, con resto de aplastantes acontecimientos que están por encima de él.

He hecho una recopilación de paradojas que indican que estamos equivocados, que exageramos y magnificamos nuestra forma de percibirnos a nosotros mismos:

La primera de las paradojas es sin duda la muerte. Percibimos que vivimos espacio-temporalmente determinados. Sabemos que hemos comenzado a vivir y por desgracia sabemos que vamos a morir. Si realmente somos, ¿Donde estamos antes de nacer? (La mayoría de religiones hablan de lo que nos pasará después de la muerte, pero no de donde estamos antes de nacer... una contextualización más).

Al comienzo de nuestra vida empezamos a ser nosotros, ¿por qué hemos sido nosotros y no otra persona? ¿por qué empiezo la vida en mi cuerpo y paso a "ser" yo y no una persona del otro lado del mundo?

Desde el mismo instante de comenzar a vivir ya empezamos a cambiar. Constantemente dejamos de "ser" nosotros y pasamos a "ser" otra persona. Morimos, desaparecemos todo el tiempo para revivir distintos. ¿Como podemos tener la sensación de "ser" si dentro de un instante ya soy diferente?

Añadiré a este post todas las paradojas que me encuentre o me sugiráis , - )

Por todo esto creo que no es compatible el sentimiento innato y universal que tenemos los humanos de sentir que somos con la realidad no contextualizada fuera de nuestra subjetividad, de tal forma que creo que existir es un invento del hombre, un escalón por encima de la existencia llana y clara de las cosas en el universo.

martes, 8 de marzo de 2011

Diálogos. El amor.

La tarde comenzaba y el sol calentaba ardiente de ganas el rostro de Salviati, como si hubiera esperado todo el invierno a poder hacerlo. Él no lo rechazaba, todo lo contrario, mostraba como orgulloso su rostro al astro rey, aceptando el calor como un regalo. En ese momento Sagredo se sentó junto a él.

- SAGR: Buenas tardes señor Salviati... hoy me ha ganado usted.
- SALV: Buenas tardes amigo.

No les hizo falta añadir nada más para empezar a disfrutar de cada uno de la compañía del otro, y así permanecieron en silencio un buen rato.

- SALV: ¿No le da a usted alegría?
- SAGR: ¿Alegría? ¿El que, señor Salviati?
- SALV: El comienzo de la primavera... el fin del invierno...
- SAGR: Sin duda, amigo, sin duda. Es motivo de alegría.
- SALV: Eso está claro, pero ya sabe usted, que la curiosidad no es interesarse por lo que ocurre, sino por su causa.
- SAGR: Ya sabía yo que su silencio indicaba sin duda que empieza una de nuestras charlas...
- SALV: Según lo veo, como de costumbre, la ley de leyes (evolución de Darwin) fomenta este sentimiento en nosotros, como maniobra para fomentar el aumento de actividad en todos los sentidos después del detenido invierno, y para facilitar el enamoramiento y el amor.
- SAGR: Es posible, sí señor. Por cierto, curiosas palabras en su boca.
- SALV: ¿Curiosas?

Salviati estiró el cuello en señal de ofensa claramente fingida. Sagredo sonrío ampliamente aguantando la carcajada. Después se concentró... y recitó en tono solemne, quizá demasiado alto...

- SAGR:

Amor, ¿Quién eres?
Soy quien te mueve el corazón
¿Por qué lo mueves?
Para llenarte de emoción
¿Por qué me encontrase?
Por suerte, en esta ocasión
¿Qué quieres?
Cegarte de ti, con pasión
¿Para qué?
Para que en ella fijes tu atención.

- SALV: Bellas y sabias palabras, si me permite decírselo. Según lo veo, el amor es el sentimiento, y por lo tanto comunicado del subconsciente al consciente, que nos empuja a comportarnos en contra de la lógica y a favor de la especie.
- SAGR: Pero amores hay muchos tipos ¿A cuál se refiere?
- SALV: Creo haber definido todos, cada uno en su contexto cumple esta definición.
- SAGR: [murmurando] Pareja... amigos.... paternal... familiar... social... [Con voz normal] Puede ser, puede ser... ¿Y el enamoramiento?, ¿Que me dice del enamoramiento?

Vuelve a ponerse solemne:

- SAGR:

Quiero escuchar mi corazón en tu pecho,
moviendo mí sangre.
Quiero mirarte tan fuerte, con tus ojos,
que a oscuras te vea.
Quiero darte mi mano y que con ella acaricies,
debajo de tu piel.
Quiero juntar nuestras frentes y que pensemos juntos,
como hacemos siempre.

Eres la parte de mí que no soy yo

- SALV: Una de las cosas que hacemos constantemente, y cuando digo constantemente quiere decir en absolutamente todos los instantes de tiempo, es tomar decisiones. Decidimos lo que hacer y si hacerlo o no, si esperar o no, nos preguntamos, muchas veces subconscientemente, si es la mejor opción o no. Esta carga de trabajo aumenta cuando se califica como importante una decisión. La calificación corre por parte de nuestro subconsciente, que proyecta sentimientos sobre el consciente para advertirle de la importancia determinada, y si esta es alta conversan para decidir. Para liberar la tensión creada una vez tomada la decisión, y relajar los mecanismos de calificación y decisión, nos reafirmamos en nosotros mismos autoconvenciendonos de lo bien que hemos decidido, de que la opción tomada es la correcta.
- SAGR: Si, si... lo que me cuenta es muy cierto, pero ¿no hablábamos de enamoramiento?
- SALV: Eso es... justo eso... cuando buscamos pareja estamos tomando una de las decisiones más importante de nuestras vidas, quizá la más importante, y ha de hacerse bien. El enamoramiento es la mayor de las auto-reafirmaciones que podemos sentir. Es tan importante que confiemos en nuestra decisión que nuestro subconsciente nos embriaga de sentimientos placenteros diseñados únicamente para concentrarnos en la persona elegida.
- SAGR: Ley de leyes
- SALV: De nuevo, sí señor, evolución de Darwin que nos constituye y configura.
- SAGR: Y nos empuja fuerte, lo más fuerte que nada nos puede empujar a sentir, a vivir, a gozar, a buscar y encontrar, a amar, a enamorar... Qué bonito es darle explicación a cualquier tema ¿Verdad?
- SALV: Sin duda, la mejor forma de lustrar la belleza de las cosas es darles una explicación basada en la lógica y en la experiencia.

Ambos repetían su charla mentalmente, mientras con una sonrisa seguían disfrutando del amigable y puntiagudo mordisco del sol. Al tiempo Sagredo interrumpe:

- SALV: ¿Le puedo hacer una pregunta personal?
- SAGR: Como no, amigo, con toda confianza
- SALV: ¿Ha sentido usted el amor? ¿Ha estado enamorado?
- SAGR: Por favor, Salviati, no empecemos... no me haga, como siempre, tener que repetirle que somos la misma persona
- SALV: , - )))) Si, si... ya lo se... era por hablarlo con usted, por el gusto de hablarlo
- SAGR: [amplia sonrisa] Ya... claro... Irene
- SALV: Y el 3
- SAGR: Siii... Estar enamorados es una forma de vivir para nosotros ¿Sabe?
- SALV: La única forma de vivir, ¿Verdad?
- SAGR: Sin duda... la única... ¿Será auto-reafirmación?
- SALV: Si, es amor.

martes, 22 de febrero de 2011

Media sonrisa,

La luz de las velas refleja en tus ojos,
lo que confirma tu sincera y tranquila media sonrisa,
que el mundo ha desaparecido, que solo quedamos tú y yo,
no hace falta que todo nos dé igual, no existe todo, no existe nada.

Solo tu mente y la mía,
solo tu cuerpo y el mío,
solo tú y yo.
Eres la isla de mi mar y juego a bañar tus playas con mi limpia agua,
bajo el sol de nuestro amor.
Soy el verde tallo que adorna tu flor en el jardín donde se pierde el aliento
donde se pierde el conocimiento
donde se pierde el control.

Quédate conmigo, que no termine nunca de adivinar
en la luz reflejada de tus ojos
lo que tu media sincera sonrisa confirma.

3

domingo, 6 de febrero de 2011

La lógica del agua

Una molécula de agua no decide a que temperatura se suelta de sus compañeras para saltar a ser gas, ni cuando se agarra con fuerza a ellas para formar hielo. No hay elección para ella. Tan solo sigue un patrón claro y definido de comportamiento con explicación en una capa de detalle inferior, en nuestro ejemplo en la física de los átomos de hidrógeno y oxígeno, y en la geometría de sus uniones.

Conclusión, no existe dios, no existe la libertad, no existe existir. ¿Radical?, ¿Que dice la lógica?

viernes, 28 de enero de 2011

Existir

Todos los seres humanos compartimos muchas cosas, pero una de ellas nos pasa muy desapercibida. Todos tenemos la sensación de existir.

Un aviso antes de empezar. Voy a tratar este tema con extrema crudeza, buscando acercarme a la utopía de la verdad. A todos nos puede resultar molesta y ofensiva mi opinión aquí expuesta, pero mi objetivo es el mismo de siempre... pensar y hacer pensar.

Todos tenemos, constantemente, la sensación de ser, de existir, de ocupar un espacio en el mundo. Pocas veces nos planteamos donde estábamos antes de nacer, que era de nosotros cuando construían las pirámides de Egipto o caía en imperio Romano. Alguna más pensamos en que será de nosotros cuando muramos, llegando siempre a darnos contra la misma pared, pongamos o no el colchón de la religión para amortiguar el golpe.

No cuadra. No hay explicación. Nuestro concepto de existencia, de ser, tal como lo sentimos para nosotros mismos, no es compatible con el resto del espectro espacio-temporal. Está tan particularizado y contextualizado que es ridículo que nos lo creamos.

¿Por qué nos lo creemos? ¿Por qué lo tenemos todos los humanos?... mi explicación típica.... la ley de leyes, la evolución de Darwin, que contestó todas las preguntas. Somos el resultado de la ingeniería evolutiva, que con el objetivo marcado de hacernos mejores para sobrevivir, alcanzó la tecnología que nos define física y mentalmente. Cuanta mejor percepción de nuestro entorno, mayor posibilidades de detectar peligros y evitarlos. ¿Qué mejor manera de percibir el mundo que creyendo que existimos, que pertenecemos a él, que tenemos un estatus cualitativo presencial en el mismo?

Pero es solo eso, un paso más en la mejora de las especies. Nuestro egocentrismo sobrepasa lo lógico, al caer en la parcialidad de creer en nuestra propia existencia.

No somos. Únicamente hay un complicado y muy complejo algoritmo de percepciones y respuestas antes las mismas que se pone en marcha sobre el 4-5 mes de gestación, impulsado y generado por la información que nos precede y que nos es delegada, nuestro ADN, testigo escrito con toda la carga tecnológica evolutiva. La flexibilidad que mostramos, nuestra plasticidad mental, nos permite creernos vivos dentro del mundo en el que nacemos, que ha sido muy distinto desde el instante temporal en el que empezó nuestra especie.

Antes de nacer, no estábamos ni éramos. Después de morir dejamos de ser y de existir. La única razón que es lógica dentro de estas dos verdades es que durante nuestras vidas tampoco somos.

Nuestro concepto de ser está magnificado por nuestra necesidad genética y Darwiniana de luchar por nuestra supervivencia, en un intento de mejorar la percepción del mundo en el que tenemos que sobrevivir.

Existir, es un invento del hombre.

Esto no debe interpretarse como el fin de nuestra motivación para vivir. Al contrario. Debemos aceptar la que para mí es una realidad, y, una vez comprendida, saborearla más intensamente. El entender algo lo enriquece, le da brillo. Te permite enfocarlo desde más ángulos y por lo tanto ser más fuerte y más capaz.

miércoles, 12 de enero de 2011

Operación núcleo II. Viaje de vuelta

Tan solo dos días después de mi visita al alto mando había vuelto a ser convocado, algo que lejos de calmarme me inquietaba aún más.

Esta vez mis armados escoltas me llevaban a una zona del gran cuartel que no conocía, sin duda reservada al personal de máximo nivel de seguridad. Estaba demasiado cerca de la superficie para mi gusto.

A lo lejos presidía un gran edificio de aspecto peculiar que le hacía destacar por encima de los demás, no solo por su gran tamaño sino por dominar una amplia zona despejada. Nuestra trayectoria claramente nos conducía hacía él. No puedo decidir si es mayor mi asombro, mi miedo o mi admiración cuando, sin que pudiera esperar algo así, compruebo que el edificio se levanta justo debajo de un gran cráter que deja ver el espacio. Tan solo dos veces en mi vida había tenido oportunidad de ver fuera, más que la mayoría de personal no militar, y esta era la sobrecogedora tercera vez. Incluso pude ver alguna estrella lejana, a pesar del alto nivel de luz presente en el transporte. Venciendo a los nervios tuve un momento para la melancolía al recordar que hubo un día, antes de la guerra, en que los hombres vivíamos en la superficie de un planeta precioso, verde y azul, y podíamos disfrutar de las estrellas todas las noches.

El ensueño quedó bruscamente interrumpido ante nuestra inminente llegada. Nada más bajar, se repite la rutina de seguridad, algo violenta por la situación. Reconocimientos biométricos, mapa genómico instantáneo y escáner de positrones.

- Buenos días señor Salviati. Disculpe que le hayamos hecho madrugar, espero que el transporte haya sido de su agrado.

Una comitiva de dos hombres y una mujer militares me invitaban a acompañarles. Demasiado amables para lo que era costumbre y norma.

- Ningún problema, todo perfecto, gracias.

Contesté en los mismos términos intentando quitarle importancia al tan claro exceso de amabilidad.

- Son los comandantes Harry y Wester, y yo la teniente coronel Aldeba. Por favor, acompáñenos.

Montamos en el transporte interno, y una vez cerrada la cápsula y ya en movimiento, el tercero de ellos, que hasta ahora no había pronunciado palabra, se dirige a mí.

- Señor Salviati, voy a ser directo con usted. Sabemos que tras su citación de hace 48 horas usted ha realizado tres comunicaciones encriptadas a las que por motivos que no alcanzo a entender no me permiten decodificar. No me han facilitado su RSA a pesar de mi nivel 1 de seguridad. ¿Puede usted garantizar que no ha filtrado ninguna información de lo hablado en nuestra reunión?

La brusquedad de mi tercer acompañante ya me pareció más natural.

- Por supuesto que no.

Contesté rápidamente para dar mayor sensación de seguridad.

- Disculpe al comandante Harry, no está acostumbrado a encontrarse con impedimentos de seguridad.

En seguida alcanzamos el que parecía ser nuestro destino. Una sala con una mesa central y sillas, todo normal si no fuera porque las paredes eran metálicas y las esquinas estaban redondeadas, como si formase parte de una estructura que tuviera que soportar mucho peso. Pronto entraron por otra puerta dos mujeres que no parecían militares.

- Buenos días señor Salviati. Nos acompaña la doctora Dene, y yo soy la doctora Marie. Tome asiento, por favor.

- Usted sabe, desde nuestra última reunión, el asunto que le ha traído aquí, y esperamos que se haga cargo de la gran importancia y trascendencia del tema.

El discurso sonaba estudiado y premeditado para alcanzar un objetivo...

- Es fundamental que investiguemos para confirmar su teoría, tanto en fondo como en forma, y que lo hagamos de manera inequívoca y rigurosa. Vamos a mandar una nave tripulada a las inmediaciones del sistema solar, concretamente a una zona que pensamos no vigilada de la nube de Oort, a unas 350 UA del sol, distancia a la que la luz del "acontecimiento traumático" ya le ha dado tiempo a llegar y podremos registrar de primera mano lo sucedido.

El discurso quedo en un incómodo punto muerto en el que nadie continuaba con la exposición, como si tuvieran que seguir con algo que ninguno de ellos quería asumir. Al fin la teniente coronel Aldeba continúa...

- Le hemos hecho venir porque pensamos que debería usted unirse a nuestra expedición. Su observación directa del fenómeno es fundamental para el diagnostico y confirmación de su teoría. Quien mejor que usted mismo puede hacer algo así. El comandante Harry dirigirá personalmente la operación, y podemos garantizarle su seguridad.

La cara del comandante dejaba claro que él no estaba de acuerdo con la idea. Tras un momento para asumir mis temores contesté.

- Disculpen mi ignorancia, doctoras, saben que a pesar de mi interés no soy personal militar y no tengo acceso a las tecnologías que permiten los viajes supralumínicos ¿cómo es posible que estando nuestra nave planeta Marte al otro lado de la vía láctea podamos hablar de volver al sistema solar?

- Por favor, Dene, muestre al señor Salviati el esquema del túnel de Higgs.

La doctora Dene miró sin mediar palabra a la teniente, como pidiéndole autorización, que esta concedió con un rápido y disimulado gesto. Dene se puso en pié y activo la pantalla virtual.

- Como podemos ver en este gráfico las partículas que tienen masa lo que están mostrando es en realidad resistencia contra el campo de Higgs que empapa todo el universo, que al igual que los campos electromagnéticos hemos aprendido a controlar. Tras la normalización de nuestro conocimiento del Bosón de Higgs hemos sido capaces de crear su antipartícula. Disparando un chorro continuo de estas antipartículas creamos un túnel dentro del campo de Higgs, a través del cual no hay límite para la aceleración, al no haber resistencia en forma de masa.

Esforcé mis pensamientos al máximo para asumir lo expuesto y entender aquel esquema lo mejor posible. Después contesté...

- Es lo mismo que sucedió en los primeros instantes del universo, durante la inflación ¿no?

- Sí, pero esta vez localizado y controlado por nosotros. Dentro de este túnel la velocidad no tienen límites. Hemos ejecutado con éxito transportes a 3 billones de veces la velocidad de la luz.

- Pero... a esa velocidad cruzaríamos la galaxia en un solo segundo.

- Así es.

- Ellas, las máquinas, ¿no tiene esta tecnología?

La teniente interrumpió

- Disculpe, Salviati, no podemos contarle más de lo necesario. Me estoy jugando los galones con este asunto. En cualquier caso, y para su tranquilidad, por muy rápido que puedan viajar tienen que saber dónde quieren ir... nosotros sabemos donde están, pero ellas no donde estamos nosotros. ¿Qué le parece nuestra propuesta, Salviati?

Pensé por un instante lo amante de la tranquilidad que siempre he sido, pero hay otro amor que no dejaba pasar esta oportunidad de saciarse:

- Estoy dispuesto a acompañarles en su misión, pero a cambio quiero acceso a tecnología nivel 1.

El comandante Harry pegó un respingo que hizo que su silla se desplazara hacia atrás.

- Eso no está permitido, le recuerdo que no es usted personal militar.

La teniente coronel Aldeba le dirigió una mirada claramente sancionadora, mientras desdecía al comándate

- Veré lo que se puede hacer. Este tipo de permisos los concede mi superior, pero mediaré para que se cumpla su solicitud.

Para mí era un sueño. Poder tener acceso a aprender todas las tecnologías de las que somos capaces... los viajes supralumínicos, la creación de agujeros negros para hacer viajar a nuestra nave planeta Marte, la fusión en frío con la que obteníamos nuestra energía y calentábamos nuestro errante planeta, al que ningún sol calentaba hacía ya mucho. La teniente había comenzado una teleconversación privada. Yo estaba deseando que terminara la reunión y volver a la tranquilidad del hogar para poder asumir todo lo que me estaba sucediendo. Aldeba termina su conversación.

- Señor Salviati, tiene usted concedido y activado su nivel 1 tecnología desde ya.

No pude cerrar la boca ni sujetar mis cejas, que no podían creer lo que tenía que ser una broma, pero que la misma estaba totalmente fuera de contexto. Mi marcador personal, acostumbrado ya al ocho, marcaba ahora un flamante número uno. Los cambios de permisos eran absolutamente extraordinarios, más si no eres personal militar, y llevan años que te suban un nivel. Yo acababa de conseguir 7 saltos en unos minutos. Lo espeluznante es que nada sucede por casualidad, y menos en el mundo militar…

- La misión parte en menos de una hora. Las doctoras le asesorarán en todo lo que necesite y no dude en depositar su confianza en el comandante Harry, está especialmente preparado para esta misión.

Todos se pusieron de pié y antes de darme cuenta habíamos abandonado la sala. No me dan oportunidad de protestar por la trampa en la que claramente me han metido y el miedo que hiela mis huesos les ayuda en su misión.

- Pero... eee… al menos me dejarán tiempo para avisar por telecomunicación

El comandante Harry giró en redondo y se aproximó bruscamente

- ¿Está usted loco? No puede contarle nada de esto a nadie. Se lo pregunté antes y se lo advierto ahora.

Tenía toda la razón, pero mi gente se iba a inquietar ante tanto secreto militar. Pensé en concentrarme en lo que iba a suceder para estar preparado, y fue entonces cuando advertí en lo extraño de los pasillos e instancias que íbamos atravesando. Todas estaban redondeadas al igual que la primera sala y el metal era el único material de todas las paredes. Las doctoras me están relatando un sinfín de datos relacionados con mi estancia en la nave, inventario a mi disposición y normativas de seguridad. Me siento algo mareado, como si todo se estuviera moviendo, claro que no es de extrañar algo de desorientación.

Pronto alcanzamos una sala de doble puertas herméticas de exterior, del tipo de las que yo no esperaba nunca tener que flanquear. Una vez atravesamos la doble puerta mis pupilas quedan al mínimo ante un espectáculo de luz y bullicio. Una inmensa sala circular semiesférica cubierta por una cúpula transparente, claramente diseñada para abrirse en dos, y por encima de ella el espectáculo del universo desnudo, negro, sobrecogedor. Estábamos más allá de la superficie del planeta. El edificio entero había asomado por el cráter del planeta y ahora estábamos fuera del mismo, como un pequeño gusano que asoma a la superficie después de la lluvia. Pude ver claramente la superficie del planeta, modificado por los sistemas de defensa y los blindajes. En el centro de la sala estaba la que iba a ser mi transporte, una nave militar de un tipo que nunca había visto antes muy distinta de cualquier otra nave que nunca haya visto. Una rápida despedida militar fue la única pausa de escasos dos segundos que hicimos antes de subir a bordo. Para mi sorpresa la doctora Dene iba con nosotros. El comandante Harry quedaba al mando de la misión:

- Usted hará en viaje con la doctora aquí, en la cabina auxiliar. Tomen asiento y pídanle a la nave si necesitan algo que les sea imprescindible. Yo estaré en la cabina de mando junto con el resto del personal militar. Si todo va según lo previsto el viaje será corto.

En sus palabras se le podía ver descargado de la tensión que la teniente comandante Aldeba ejercía sobre él, aunque su brusquedad no había cambiado. El cualquier caso su tranquilidad y firmeza daban confianza en una situación así.

Desde mi asiento tenía la posibilidad de usar la pantalla virtual para poder ver lo que sucedía fuera. Todo el personal de tierra había desaparecido, y todas las puertas yacían herméticamente cerradas ya. La cúpula se está abriendo, y una rítmica vibración, suave pero generalizada, provocaba un sordo ruido de rechinar de dientes.
Ahora lo comprendo. Este edificio es el propio cañón de antipartículas de Higgs, y nuestra nave ya está en lo que va a ser la boca del túnel. Por un instante reflexiono sobre las características de nuestro viaje. No vamos a romper el tejido espacio-tiempo, simplemente vamos a saltarnos una de las leyes que estamos acostumbrados a que se respete en él. La presencia de masa en la materia de la que estamos hechos ya no va a ser un impedimento para acelerarnos, y la infranqueable barrera de la velocidad luz, no va a ser quebrantada. Einstein sigue teniendo razón. Vamos atravesar un túnel en el que no rigen las mismas leyes que en el resto del universo.
El ritmo de la vibración y el nivel de ruido aumentan. Nuestra nave se mueve.

- Nave, ¿Puedo hacerte una pregunta?

- Señor Salviati, dígame

- ¿Has hecho esto antes?

- [ ; - ) ] no se preocupe, todo va a salir bien.

Una mirada a la doctora Dene que permanecía en su asiento con cara de situación. La oscuridad que parecía dominar el espacio exterior empezó a contonear, como si un espejo flexible estuviera siendo agitado. Pronto la oscuridad dio paso a la luz, la maternal y sobrecogedora luz de nuestro abandonado sol. Dimos un suave acelerón hacia la nueva estampa. Aun con la mirada fija en el sol irrumpe el comandante.

- Señores, el viaje a terminado. Estamos exactamente a 350 UA del sol, adentrados en territorio enemigo. A partir de ahora deben obedecer todo lo que les ordene sin mediar palabra. Su seguridad y la de la misión están en juego. Ya pueden comenzar su trabajo. Tenemos 24 horas.

Mi silla liberó mis amarres y entonces recordé mi trágica teoría, era el momento de confirmar con un rápido vistazo si nuestro planeta seguía siendo un simple punto iluminado desde aquí, o si por el contrarío una mayor dimensión en lo observable era indicador de la teórica super-explosión.

- Nave, puedes apuntar los teledetectores hacía las coordenadas en las que se encuentra el planeta tierra.

- Claro, señor, ya me había permitido el comenzar con esta labor.

La pantalla virtual se encendió ante mis ojos, iluminando con la peor de las noticias mis incrédulos ojos…